El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias desempeña un papel clave en la regulación, formación y representación de la profesión en todo el archipiélago. ¿Cómo describiría la misión del Colegio y la importancia de su labor para la fisioterapia en Canarias?
Además de regular, el COFC es el motor de cambio de nuestra profesión. Mi visión es que el Colegio debe ser la voz que garantice que la fisioterapia no sea un lujo, sino un derecho básico en cada rincón canario, que se desarrolle correctamente en términos de seguridad, evidencia científica y deontología. Nuestra misión es ser el garante de la calidad asistencial para la ciudadanía y el defensor de nuestra profesión. El COFC no es solo una entidad administrativa, es el organismo que tiene una labor vital para unificar criterios y asegurar que la fisioterapia sea un pilar indiscutible del sistema de salud canario.
La fisioterapia ha demostrado ser fundamental no solo en la rehabilitación, sino también en la prevención y promoción de la salud. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan los fisioterapeutas en Canarias actualmente y cómo contribuye el Colegio a abordarlos?
El gran reto es el cambio de paradigma: pasar de un modelo reactivo a uno preventivo en el que la persona con patología y el resto de compañeros sanitarios entiendan que la fisioterapia es mucho más que una camilla… es educación, es acompañamiento, es evidencia científica, es gestión, es docencia, es investigación y es rigor profesional. El mayor desafío es el intrusismo profesional y la saturación en la sanidad pública. Canarias tiene una población envejecida y con altas tasas de cronicidad, pero el sistema público, a pesar de haber casi duplicado la plantilla en los últimos años, sigue infradotado de fisioterapeutas. Desde el COFC seguimos reclamando y demostrando, con datos, que la fisioterapia es costo efectiva: ahorra miles de euros en medicación, en pruebas diagnósticas, en consultas a otras especialidades, en días de baja de incapacidad laboral… pero sobre todo… supone una mejora de la calidad de los pacientes nada invasiva y muy segura. “No solo tratamos; ahorramos costes al sistema y devolvemos dignidad a la vida de las personas.»
En relación con la visibilidad y el reconocimiento de la profesión, recientemente el Colegio reclamó garantías sanitarias y rigor informativo en el programa Gran Canaria Activa. ¿Podría explicarnos el motivo de esta demanda y qué impacto tiene la comunicación mediática en la percepción de la fisioterapia?
El motivo de salir a los medios de comunicación fue un toque de atención necesario y una defensa de las garantías sanitarias. No podemos seguir permitiendo que se confunda a la población diciendo “movimiento” cuando realmente estamos ante la “necesidad de un tratamiento”. Una persona con patología activa, que necesita el ejercicio con fin terapéutico, debe ser siempre acompañada, de manera presencial, por un profesional sanitario por la delicadeza de su estado.
De nuevo reiteremos que una vez la persona esté estabilizada, debe cumplir con las recomendaciones de la OMS y de la evidencia y continuar con una vida activa acompañada por profesionales del deporte. Lo que no es de recibo, es que sigamos permitiendo que, ante las carencias de los sistemas públicos se suplan profesionales sanitarios por no sanitarios y no se caiga en tener en cuenta la responsabilidad sanitaria pública, el incumplimiento de la ley y que eso se haga con gasto público. El ejercicio tiene grandes beneficios, pero no es inocuo, y sin una adecuada dosificación puede provocar importantes efectos secundarios, sobretodo en personas con patología. ¿Qué tiene que pasar para que dejemos de derivar pacientes con patologías a tratarse con ejercicio físico con profesionales no sanitarios? ¿Quién va a asumir la responsabilidad sanitaria de un acto sanitario en un entorno no acreditado como centro sanitario por profesionales del deporte?
“Reclamamos que
la fisioterapia no
se sustituya por
profesionales
no sanitarios,
protegiendo la
seguridad del
paciente”
Está claro que, la formación continua y la innovación son esenciales en cualquier disciplina sanitaria. ¿Qué iniciativas está promoviendo el Colegio para mantener a sus colegiados actualizados y preparados ante los avances tecnológicos y científicos en fisioterapia?
Como cada año seguimos lanzando formación on line, realizando congresos y jornadas, además de contar con un acuerdo intercolegial con el resto de colegios de fisioterapeutas de España para crear una red nacional formativa. A nivel del Consejo General seguimos trabajando por mejorar y ampliar la formación y la accesibilidad a la misma. Cada año ofrecemos a nuestras personas colegiadas alguna herramienta digital de manera gratuita para que puedan personalizar los tratamientos y acompañar mejor a sus pacientes.
A finales de marzo tendremos en Tenerife el “IV Congreso de Fisioterapia del Paciente Crítico”, en el que presentaremos la necesidad de contar con fisioterapeutas dependientes de las unidades de críticos todos los días de la semana, porque el paciente ingresado en UCI no deja de estarlo por las tardes o los fines de semana.
Por lo que, la fisioterapia no solo influye en la recuperación física, sino también en el bienestar general de los pacientes. ¿Cómo trabaja el Colegio para fomentar buenas prácticas y asegurar una atención ética, segura y de calidad en toda Canarias?
EL COFC cuenta con una vocalía de intrusismo que es la garante de recibir y dar salida a las acciones secundarias a las denuncias de intrusismo que nos llegan. Además, tenemos un Comité Disciplinario que se encarga de aquellos expedientes disciplinarios hacia nuestros colegiados y recientemente ha elaborado una Guía de Buenas Prácticas de la Junta de Gobierno, para que las acciones del equipo que gobierne sean siempre con el mayor, rigor, ética y transparencia posibles.
De cara al futuro cercano, la profesión enfrenta cambios en legislación, digitalización y modelos de atención sanitaria. Desde su perspectiva, ¿qué tendencias o transformaciones marcarán la fisioterapia en Canarias en los próximos años?
La digitalización, especialización y el reconocimiento como categoría profesional A1 marcarán el camino. El futuro es una fisioterapia más autónoma y especializada, donde el profesional sea el gestor principal junto con la persona con patología pasando del abordaje generalista al especializado y donde desarrolle sus plenas competencias en gestión sanitaria.
Para finalizar, mirando hacia 2026, ¿cuáles son los principales retos y objetivos estratégicos que el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias se ha planteado para fortalecer la profesión, mejorar la salud de la población y garantizar su influencia en el sistema sanitario regional?
Pues podríamos resumirlo en tres aspectos:
• Liderazgo formando parte de cualquier mesa de trabajo, aportando informes, alegaciones, propuestas a grupos parlamentarios e instituciones públicas trabajando, como siempre hemos hecho, en equipo con coherencia y transparencia. Apostando por el liderazgo del fisioterapeuta como gestor, demostrando que estamos perfectamente preparados para liderar como otras categorías profesionales.
• Sostenibilidad del Sistema: Demostrar que más fisioterapia es igual a un sistema sanitario más eficiente con enormes beneficios para las personas y la sociedad, sin efectos secundarios.
• Presencia Social: Que la población tenga claro a qué profesionales acudir en cada caso y que pueda hacerlo, en el caso de los fisioterapeutas, con plenas garantías sabiendo que para el ejercicio de su profesión deben estar colegiados y acreditados correctamente.
Pero lo más importante de todo… es que sólo Junt@s llegaremos más lejos y que estaremos siempre “Acompañándoles en el camino, durante toda la vida”.










