Si eres una de esas personas que han dado sus primeros pasos en la IA y han conseguido incorporarla a sus tareas cotidianas, ahora te toca seguir avanzando y comenzar a sacarle el máximo partido.
Sobra decir que la Inteligencia Artificial lo está cambiando absolutamente todo y aquellos que siguen empeñados en mantener los modos antiguos simplemente porque son los que conocen o con los que se sienten más cómodos, se enfrentan a una batalla perdida que únicamente servirá para desgastarlos y para que otros los adelanten por la derecha.
Transitamos un periodo muy similar al que ya vivimos cuando pasamos de la máquina de escribir al procesador de texto, del fax al correo electrónico… Hay un antes y un después de la IA y al igual que hicimos en el pasado, debemos aprender a movernos en este nuevo contexto digital, ahora vitaminado por una tecnología que está entrando en las empresas como elefante en una cacharrería.
En un escenario totalmente digitalizado en el que ya nadie cuestiona que la tecnología es una palanca de productividad crítica para el negocio, es donde está surgiendo con fuerza la figura de los Agentes IA.
Los Agentes IA se están incorporando a las empresas y en nada comenzaremos a ver con total normalidad que un equipo de trabajo o un departamento esté formado por personas y Agentes IA. Llegados a este punto, lo normal es que alguien se esté preguntando qué es un Agente IA porque, seamos honestos, para la gran mayoría esto de los Agentes IA todavía está en el mundo de los técnicos o de los más frikis de la oficina, pero lo cierto es que nada más lejos de la realidad.
No hay mejor forma para explicar qué, y digo qué y no quién, es un Agente IA que asimilarlo a un miembro más de tu equipo que cuenta con un conocimiento amplio sobre un tema concreto y al que se le pueden asignar una serie de funciones y tareas específicas.
A veces esas tareas son las más aburridas y tediosas, en esto también juega un papel importante la automatización; pero en otras ocasiones resultan ser tareas de especialista que requieren de una alta capacitación y conocimiento que puede que tú o nadie más de tu equipo lo tenga.
En esta fase inicial de la Inteligencia Artificial en la que nos encontramos, lo
más normal es que creemos nuestros primeros Agentes IA dentro de nuestro entorno ofimático habitual; para la gran mayoría de las empresas MS O365 o Google WorkSpace, con sus IA correspondientes, Copilot o Gemini, respectivamente.
Lo cierto es que estos son Agentes IA muy básicos que cuentan con pocas capacidades, pero suficientes como para echarnos una mano y hacernos la vida más fácil. Casi podríamos decir que el desempeño de las tareas que tienes asignas en tu día a día serán realizadas por “Mis Agentes IA y Yo”, aunque suene a título de película.
Así es fácil entender que los Agentes IA que has creado a medida para desarrollar tu trabajo aumentan tu productividad y te hacen más valioso. Además, estos Agentes IA, elaborados por ti, los puedes compartir con tu equipo con lo que las capacidades se multiplican. Sin embargo, los Agentes IA que de verdad son interesantes no son los que creas en tu entorno ofimático para echarte una mano con tus tareas cotidianas, sino los que están en la capa de negocio de la empresa y son capaces de interactuar, llegado el caso, hasta con los clientes.
Estos Agentes IA juegan en otra liga porque ya no trabajan por la productividad, sino por el beneficio de la compañía. Desde luego son mucho más complejos y tienen un coste mucho más elevado, generalmente variable, pero son los que de verdad impactan en la cuenta de resultados.
Garantizar el ROI de un Agente IA no es tarea fácil y llegar a comprender el impacto que puede llegar a tener en un negocio tampoco, pero cuando la empresa consigue alcanzar ese grado de madurez que le permite convertir los Unos y Ceros en euros, el salto es exponencial.
Si en el caso de los Agentes IA del entorno ofimático del usuario parece que el camino está más o menos claro, si hablamos de Agentes IA en capa de negocio, la verdad es que todavía queda un mundo por descubrir. Nos movemos en aguas azules y aquellas empresas que sean pioneras en incorporar Agentes IA a sus equipos y a su negocio dispondrán de una ventaja competitiva que, al menos en el corto plazo, promete ser de gran impacto.
Lo que sí está claro es que los Agentes IA han venido para quedarse, así que
toca dar la bienvenida a un nuevo compañero de trabajo. ¿Estás preparado?










