Antes de abordar algunos temas específicos, resulta importante contextualizar la situación del sector industrial en Canarias. ¿De qué manera está afrontando el sector la actual crisis, considerando que, tras la pandemia de 2020, se enfrenta ahora a un contexto complejo marcado por conflictos bélicos que también repercuten en la industria?
No cabe duda de que desde principios de 2020 venimos enfrentando situaciones de incertidumbre, lo que cambia son las causas, pero la incertidumbre permanece, a veces en mayor medida y otras en menor. Si recordamos, primero tuvimos el confinamiento, que implicó un cambio significativo en los hábitos de consumo y provocó el cierre de numerosos establecimientos de hostelería. Esto generó, por ejemplo, situaciones como las colas en los supermercados, que se vieron obligados a modificar sus surtidos para poder abastecer la demanda de manera adecuada.
Posteriormente, cuando la actividad mundial comenzó a reactivarse, surgieron retrasos importantes en la llegada de materias primas, ya que muchos envíos demoraban entre dos y tres meses en salir de los puertos de origen. Más adelante, la guerra en Ucrania provocó una crisis en los precios de ciertas materias primas, afectando directamente a la industria canaria, que además tuvo que modificar el origen de algunas materias primas.
Actualmente, nos enfrentamos a un nuevo conflicto bélico que impacta de manera significativa en el sector industrial. Esto se traduce en un incremento de los costes de fletes, debido al aumento del precio del combustible y de los seguros de las mercancías, y también en un alza de los costos de insumos utilizados para el envasado y la producción de materiales metálicos, como el hierro y el acero. Se estima que este incremento podría situarse entre un 20 y un 30%, dependiendo de la evolución y duración del conflicto y de los posibles daños que puedan sufrir las infraestructuras en los distintos países involucrados.
En este contexto, resulta todo un desafío para un sector como el industrial canario mantener y aumentar su competitividad. En este sentido, Asinca, junto con otras organizaciones e incluso con el Gobierno de Canarias, ha reclamado reiteradamente la necesidad de fondos y ayudas, que hoy resultan más necesarios que nunca. En particular, se hace referencia a los fondos Next Generation, sobre los cuales Asinca ha solicitado, dada la situación actual, la ampliación de los plazos.
Efectivamente, estamos a punto de conocer si finalmente se atenderá nuestra petición y el Gobierno de España prorrogará los plazos para las ayudas a las energías renovables. Consideramos que existe una inversión significativa, en torno a los 200 millones de euros, que dependen de estas ayudas para la producción de energías limpias en Canarias. Sería una lástima que esta inversión se perdiera y que no pudiéramos avanzar en la transición hacia energías limpias, y poder incrementar el porcentaje de generación renovable en Canarias, por encima del 20% en el que llevamos estancados tantos años.
Esperamos que se encuentre una solución definitiva y positiva, de manera que esta inversión pueda canalizarse efectivamente. Cabe destacar que, en las inversiones vinculadas a energías procedentes de fuentes renovables, se requieren numerosas autorizaciones y permisos, lo que prolonga el plazo de ejecución de la inversión y puede impedir cumplir con los plazos previstos y además hay que tener en cuenta la singularidad de Canarias pues necesitamos importar la mayor parte de los componentes necesarios para las instalaciones de energías renovables, lo que ocasiona un retraso en la ejecución de las instalaciones.
Por otra parte, denunciamos que hay un trato desigual hacia Canarias, pues a nivel nacional, la convocatoria del IDAE se ha prorrogado hasta diciembre de 2028. Por ello, si se han ampliado los plazos para ejecutar estas inversiones en territorio peninsular, solicitamos el mismo trato para la convocatoria de islas, que, además, como ya dije, tenemos unos condicionantes que agravan nuestra dificultad para realizar las inversiones en el plazo otorgado. Estamos convencidos que las instituciones comunitarias entienden las razones que nos llevan a ampliar los plazos.
La Asociación de Industriales de Canarias solicitó hace algunos meses a la Unión Europea una estrategia vinculante para las regiones ultraperiféricas (RUP). ¿Qué impacto tendrían estas medidas en la competitividad de la industria canaria? Además, ¿cuáles serían los riesgos si estas normativas no se adaptan a las particularidades del archipiélago?
Según el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en su artículo 349, se reconoce la condición de región ultraperiférica y se establece que la Unión Europea se compromete a definir medidas y actuar en favor del desarrollo económico y social de estas regiones.
Hasta la fecha, la Unión Europea ha destinado numerosos fondos directamente a Canarias para compensar nuestras condiciones específicas como Región Ultraperiférica, tanto a través del Fondo Feder-RUP como a través del POSEI. Canarias y las otras RUP habíamos solicitado a la UE en 2024 y 2025 un incremento de los fondos que recibimos en base a nuestra condición RUP, pues pese a que los sobre costes se han incrementado significativamente en los últimos años, los fondos se han mantenido, de hecho, el presupuesto del POSEI lleva sin actualizarse desde 2006. Sin embargo, en el nuevo marco financiero plurianual 2028-2034 la Comisión Europea no sólo no incrementa los fondos sino que ha propuesto centralizarlos, de forma que los fondos de las RUP, incluyendo el POSEI y el REA, se integren en los planes nacionales. La preocupación radica en que fondos que hasta ahora se recibían directamente desde la Unión Europea en Canarias pasarían a depender del Estado. En ese caso, y dado que estos fondos estarían integrados junto con otras políticas nacionales, el Estado podría disponer de ellos a su criterio, incrementando o reduciendo los recursos destinados a estas políticas específicas. Esta posibilidad representa un riesgo significativo para la industria canaria, para el resto de sectores económicos, y la sociedad en su conjunto.
Aún estamos a tiempo de lograr que se revise la propuesta de la Comisión Europea, por lo que desde ASINCA junto a otras sectoriales, el gobierno de canarias y de España, estamos planteando un frente común para que se respete el tratado de la UE y se mantengan la financiación directa, específica e incrementada de las RUP en el nuevo Marco Financiero de la UE.
Está claro que la industria en Canarias está condicionada por la lejanía geográfica y los sobrecostes logísticos. ¿Cuál es la propuesta concreta de Asinca para equilibrar esta desventaja?
Existe un punto claro en este sentido. El Gobierno de Canarias realizó un estudio de los sobrecostes de la industria, elaborado con datos de 2016 y publicado en 2018, que ha servido como base para aprobar las medidas compensatorias. Desde Asinca hemos solicitado que este estudio se revise y se actualice, de manera similar a lo que ocurrió con el estudio anterior de 2008, que fue actualizado diez años más tarde. Consideramos que ahora es necesario actualizar estas cifras, pues la situación económica actual nada tiene que ver con la de 2018.
Nuestra propuesta concreta es que, si la industria en Canarias presenta un sobrecoste, como se evaluó en dicho informe en torno al 30% de su cifra de facturación, reciba ese porcentaje en concepto de compensaciones. De lo contrario, la industria canaria se encontraría en desventaja frente a cualquier otra industria. Esto es fundamental para garantizar la durabilidad y estabilidad del sector industrial en Canarias y posibilitar su crecimiento.
Para quienes puedan dudar de esta situación, suelo señalar que, si la industria en Canarias estuviera sobre compensada habrían muchísimas más iniciativas industriales de las que hay y habría muchos proyectos de inversión industrial, como ocurre en territorio continental. Sin embargo, esa situación no se produce, lo que evidencia la necesidad de esta compensación.
Como sucede con otros sectores en diferentes regiones, ¿no sería necesario que la industria en Canarias recibiera una compensación por todas estas desventajas competitivas?
Totalmente de acuerdo. Me refiero específicamente a la industria, pero cualquier sector económico que presente un sobrecoste debería recibir una compensación. Pero en el caso de la industria, estos sobrecostes son más significativos pues la actividad deben realizarse necesariamente en el territorio canario, y por ello, afectan a la actividad industrial todos los factores relacionados con la condición ultraperiférica, por ejemplo, el tamaño limitado del mercado hace que tengamos menores economías de escala y por tanto, mayores costes unitarios. La industria tiene un componente de vinculación al territorio muy importante, de ahí que el porcentaje de sobrecostes de la industria en términos relativos de facturación sea el mayor de todos los sectores económicos y de ahí las compensaciones reconocidas que tenemos.
Una de las líneas estratégicas permanentes de Asinca ha sido promover los productos elaborados en Canarias. Este esfuerzo no solo se centra en el mercado local, sino también en fomentar el consumo de estos productos en la península, en el territorio nacional e incluso en Europa. ¿Cuáles son los pilares de esta estrategia y cuáles los principales desafíos para consolidar estos productos fuera del archipiélago?
El primer pilar de esta estrategia es compensar los sobrecostes que las industrias canarias asumen y que se estiman en el 29,7% de su facturación. Sin embargo, según nuestras estimaciones, actualmente se está compensando únicamente entre un 10 y un 12% de los sobrecostes, por tanto, hay mucho margen de mejora en las compensaciones que tiene que percibir la industria canaria. En cuando a la internacionalización de los productos elaborados en Canarias, como territorio fragmentado y pequeño, resulta necesario realizar un esfuerzo adicional para salir a mercados exteriores, y por eso desde Asinca trabajamos para apoyar la salida al exterior de los productos elaborados en Canarias.
En esta estrategia colectiva para apoyar la internacionalización de los productos Elaborados en Canarias participan diferentes instituciones, como los Cabildos de Gran Canaria y de Tenerife, apoyando la participación de la industria canaria en ferias, como ha sido recientemente la Feria Alimentaria Barcelona, que es un magnífico escaparate para que se conozca la calidad y excelencia de los productos que elaboran nuestras industrias, pues asisten clientes nacionales e internacionales.
Asimismo, de la mano de PROEXCA hemos desarrollado la página web y la aplicación para móvil Desde Canarias, que facilita al consumidor peninsular información sobre los establecimientos en la península donde poder comprar productos elaborados en Canarias. La plataforma incluye información sobre los productos disponibles y la geolocalización de los supermercados donde pueden encontrarse en todo el territorio peninsular.
En términos generales, algunos productos encuentran mayor facilidad de acceso a los mercados exteriores, mientras que otros presentan más dificultad, pero el esfuerzo debe realizarse de manera constante. No se trata de una labor que dé resultados inmediatos; es un trabajo sostenido que puede requerir dos, tres o incluso cuatro años para empezar a observar resultados tangibles, y sin duda en esta salida al exterior debemos ir juntos bajo el paraguas de ASINCA y de las instituciones, pues la colaboración público-privada en este aspecto es garantía de éxito.
Virgilio, ¿se están utilizando todos los recursos del Régimen Económico y Fiscal (REF) de manera adecuada para que el sector industrial continúe desarrollándose? Es decir, ¿se está aprovechando al máximo el REF para favorecer el crecimiento de la industria en Canarias?
En general, estamos satisfechos con el régimen económico y fiscal vigente. Consideramos que proporciona una base adecuada, aunque es cierto que siempre se pueden explorar medidas adicionales o mejoras que fortalezcan aún más al sector industrial y al resto de sectores productivos.
En particular, en lo que respecta a las compensaciones al sobre coste de transporte de mercancías, es necesario que los costes tipo sean revisados y ajustados a la realidad. Durante años hemos mantenido una lucha continua para que se reconozcan los costes que actualmente no están incluidos en la metodología de cálculo de las compensaciones al transporte y para que se incrementen los costes tipo en base al aumento de los fletes experimentado en los últimos años y cubran el 100% del coste efectivo. Además, necesitamos que se garantice la consignación en los presupuestos del Estado para estas compensaciones, pues el presupuesto prorrogado desde hace dos años mantiene una ficha muy por debajo de la que se necesita, por lo que aspiramos a que en los próximos presupuestos la ficha de las compensaciones se incremente en al menos 80 millones de €, pues actualmente se está compensando entre el 60% y el 80% de los sobrecostes, lo que consideramos insuficiente. Por otra parte, afortunadamente, a día de hoy se sigue manteniendo el diferencial fiscal en la imposición indirecta, lo que constituye un aspecto esencial del REF, al que no se puede renunciar.
En cuanto a la AIEM, aunque existe cierta controversia en torno a su aplicación, seguimos considerando que es absolutamente fundamental para mantener la industria en Canarias y garantizar una mayor autonomía estratégica. Además, apoyamos la revisión de la lista de productos gravados: si existen productos que no se producen en Canarias y están sujetos al AIEM estamos de acuerdo en proceder a su eliminación de la lista.
Mirando hacia el futuro, ¿cuál es la hoja de ruta que Asinca se ha marcado para los próximos años en el fortalecimiento de la industria en Canarias? ¿Cuáles son los objetivos y proyectos fundamentales para la asociación?
Uno de los objetivos principales es que las compensaciones que Canarias tiene en base a su condición RUP se mantengan y mejoren en los próximos años, siendo fundamental, además, garantizar que llegan a Canarias los fondos europeos a través del POEI y del REA y del Fondeo de Cohesión y Competitividad. Además, vamos a seguir trabajando en el seno de la Comisión Mixta Canaria-Estado en la mejora de las compensaciones al transporte de mercancías para que los costes tipo compensen el coste efectivo real que asumen las industrias en la importación de recursos productivos y materias primas y en el transporte entre islas y con la península de los productos Elaborados en Canarias.
Otro desafío importante es lograr que la normativa de la Unión Europea se adapte a la singularidad de las RUP, y que se realice antes de su aprobación un análisis previo para evaluar cómo va a impactar, y evitar así los perjuicios que puedan provocar, y establecer sistemas de compensación, como tendría que haber pasado con la Directiva de derechos de Emisión, ETS, que ha supuesto un encarecimiento de las importaciones y exportaciones en Canarias, además de la posible pérdida de conectividad. En el ámbito de la sostenibilidad, nos preocupa particularmente el reglamento de deforestación, que aunque se ha aplazado su entrada en vigor dos años, genera un sobrecoste para la industria que necesita determinados inputs como maderas, productos cárnicos, chocolate, aceite de palma o café, cuyos proveedores se encuentran en terceros países y deben acometer muchas inversiones para cumplir la legislación comunitaria.
A ello se suman otras regulaciones, como la huella de carbono, el impuesto al plástico, la responsabilidad ampliada del productor, los objetivos del reglamento de envases, los cambios en la legislación laboral, entre otras. Esta acumulación de normativas representa una sobrecarga regulatoria considerable.
Además, existen diferencias salariales significativas con terceros países, donde los salarios medios pueden situarse en torno a 300-350 euros. Esto genera dificultades para competir en mercados internacionales, como África, donde productos similares se venden a precios considerablemente inferiores.
No obstante, cabe destacar que algunos productos canarios han mantenido su presencia en mercados internacionales durante muchos años, conservando el valor de la marca. Sin embargo, los cambios generacionales nos hacen mantener un esfuerzo continuo en comunicación y para que las nuevas generaciones nos sigan considerando.
Finalmente, tenemos un gran reto con la atracción de talento y su cualificación, pues el sector industrial en Canarias está en crecimiento y necesitamos atraer a jóvenes a la industria, para que desarrollen su carrera profesional. La industria es un sector tecnificado, digitalizado, seguro y sostenible, con una alta capacidad de crecimiento, y necesitamos talento que se forme en los ciclos formativos relacionados con las áreas técnicas de la industria y que desarrollen su vida profesional en las empresas industriales canarias.









