En un contexto donde el comercio electrónico redefine la movilidad de bienes, ¿cómo contribuye Banango a reducir las barreras logísticas históricas de Canarias?
En Banango contribuimos a eliminar una de las principales barreras del comercio electrónico en Canarias: la dificultad de comprar con la misma facilidad que en la península.
Para ello, hemos desarrollado un sistema que replica la experiencia de compra original de las tiendas online. El usuario navega, añade productos al carrito y compra como si lo hiciera directamente, pero con la capa de servicio de Banango integrada, eliminando la sensación de intermediación.
Además, ofrecemos un servicio de pedido personalizado que permite introducir la URL de cualquier producto y gestionar la compra con precisión.
Nuestro objetivo es ser una solución 360 para el comercio online en Canarias, gestionando de forma eficiente la parte aduanera y fiscal con un equipo especializado que revisa cada operación y agiliza los despachos.
A ello se suma la centralización de envíos en nuestro centro logístico de Madrid, lo que nos permite optimizar rutas, mejorar condiciones con operadores y ofrecer un servicio más ágil y competitivo.
Todo ello ha permitido consolidar un servicio innovador en Canarias durante los últimos cinco años.
La “última milla” en territorios insulares sigue siendo uno de los grandes retos del sector. ¿Cómo optimiza Banango la entrega final en las ocho islas para garantizar eficiencia y competitividad frente a otros modelos logísticos?
La última milla en territorios insulares como Canarias está marcada por la fragmentación geográfica y una menor densidad de infraestructuras logísticas, lo que limita soluciones habituales como redes amplias de puntos de entrega o taquillas inteligentes.
En Banango abordamos este reto desde la especialización y el control del proceso. Trabajamos con operadores con alta capilaridad en el archipiélago, lo que nos permite garantizar cobertura en todos los municipios y ofrecer distintas opciones de entrega, como domicilio, oficina o puntos de recogida.
Además, centralizamos la operativa en nuestro centro logístico, optimizando la distribución según el destino final y mejorando la eficiencia en la última milla.
Este enfoque nos permite ofrecer un servicio fiable y homogéneo en todas las islas, reduciendo incidencias, mejorando los tiempos de entrega y adaptándonos a las necesidades reales del cliente en un entorno logísticamente complejo.
En plena transformación digital, donde el usuario exige transparencia en los costes, ¿cómo ha cambiado la percepción del consumidor canario al eliminar la incertidumbre aduanera en sus compras online?
El cambio ha sido muy significativo. Durante años, uno de los principales frenos del e-commerce en Canarias ha sido la incertidumbre: no saber cuánto se va a pagar realmente ni qué trámites habrá que afrontar en el momento de la entrega. En Banango hemos eliminado esa fricción simplificando el proceso al máximo. Desde que la mercancía sale de nuestro centro logístico en Madrid, gestionamos de forma anticipada toda la documentación y la liquidación de impuestos en Canarias, de modo que el cliente no tenga que enfrentarse a trámites adicionales ni a pagos inesperados en el momento de la entrega.
Esto se traduce en una experiencia de compra clara, sin sorpresas y con un precio cerrado desde el inicio. El usuario puede comprar con la misma tranquilidad que en cualquier otra región, lo que ha contribuido a generar confianza y a impulsar la adopción del comercio online en Canarias.
El crecimiento del e-commerce plantea desafíos medioambientales. ¿Qué papel pueden jugar plataformas como Banango en una logística más sostenible en territorios alejados del continente?
Los desafíos medioambientales en logística se intensifican en Canarias por la insularidad y el transporte adicional, por lo que en Banango consideramos clave la eficiencia operativa. Reducimos el impacto priorizando embalajes reciclables, sobre todo cartón, limitando el reempaquetado a casos necesarios y reutilizando el embalaje original de las tiendas cuando es posible para evitar residuos.
Nuestro objetivo es mejorar continuamente la eficiencia logística, entendiendo que la sostenibilidad depende tanto de los materiales como de la gestión de los envíos, avanzando hacia una logística más inteligente.
Muchas grandes plataformas aún presentan limitaciones de envío a Canarias. ¿Considera que el modelo intermediario de Banango es una solución temporal o una pieza estructural del futuro del comercio en las islas?
Más que una solución temporal, creemos que Banango es una pieza estructural dentro del ecosistema del e-commerce en Canarias.
Durante años, el mercado canario se ha percibido como limitado o complejo, pero la realidad es que existe una demanda sólida, con capacidad de consumo y alto interés por
el comercio online. En este contexto, Banango ha contribuido a demostrar ese potencial, facilitando el acceso y generando confianza en usuarios y marcas.De hecho, cada vez más
empresas comienzan a operar en Canarias al identificar una oportunidad real de negocio en las islas.
Nuestro modelo no responde a una necesidad puntual, sino a una realidad estructural: la dependencia logística y las particularidades del territorio. Por ello, llevamos más de cinco años evolucionando para adaptarnos al mercado.
Aspiramos a consolidarnos como un actor clave, no solo como facilitadores de compra, sino como una empresa canaria comprometida con el desarrollo del archipiélago, capaz de transformar limitaciones en oportunidades.
Más allá del servicio, Banango ha impulsado iniciativas solidarias como la donación a Aldeas Infantiles en Telde. ¿Cómo encajan estas acciones en su visión empresarial y en su impacto en la sociedad canaria?
Banango nace para resolver un problema local muy concreto: la dificultad de acceso al comercio online en Canarias. Por ello, nuestro compromiso con el archipiélago es no solo empresarial, sino también social. Creemos que crecer como empresa debe ir acompañado de un impacto positivo en nuestro entorno. No se trata solo de facilitar compras, sino de contribuir al desarrollo de nuestra comunidad.
En esta línea, impulsamos recientemente una iniciativa solidaria junto a Aldeas Infantiles en Telde, con la participación de todo el equipo. Organizamos la compra, recogida y entrega de juguetes sin intermediarios, convirtiéndolo en una experiencia cercana y significativa.
Además, nos permitió conocer de primera mano la labor de la organización con los niños y sus familias, en un contexto con importantes desafíos sociales. Para nosotros, estas acciones refuerzan nuestro propósito: contribuir a un futuro con más oportunidades en
las islas, desde un compromiso real con nuestra gente.
“En Banango
eliminamos la
incertidumbre del
e-commerce con un
precio claro desde el
inicio»
Mirando hacia el futuro, ¿cómo imagina Banango la evolución de la movilidad de productos entre la Península y Canarias en los próximos años y qué innovaciones planean liderar en ese proceso?
El futuro del e-commerce entre la península y Canarias pasa por una mayor integración tecnológica y por una experiencia cada vez más fluida para el usuario.
En Banango estamos evolucionando nuestro modelo para adaptarnos a ese escenario, desarrollando nuevas líneas de servicio orientadas tanto a empresas como al cliente
final, con el objetivo de mejorar los tiempos de entrega y ampliar las capacidades del ecosistema.
Al mismo tiempo, estamos incorporando tecnologías avanzadas en nuestros procesos internos que nos permiten optimizar la operativa, anticiparnos a la demanda y ofrecer un servicio cada vez más eficiente y escalable. Nuestro enfoque es claro: seguir reduciendo
barreras, mejorar la experiencia de compra y consolidar una infraestructura que permita que comprar online desde Canarias sea cada vez más ágil, predecible y accesible.









