¿Cómo valora el avance de Canarias en materia de transición energética y cuáles considera que son los principales retos pendientes?
En el caso de Gran Canaria, se han producido avances importantes, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer. El principal reto institucional es disponer de herramientas eficaces que permitan ejecutar proyectos reales, porque la sostenibilidad no se declara, se ejecuta.
En Gran Canaria contamos con el Consejo Insular de la Energía, un ente público que actualmente desarrolla cerca de una treintena de proyectos entre iniciativas ya finalizadas, en ejecución o en fase de licitación. Esto ha permitido acelerar la implantación de energías renovables y avanzar en una hoja de ruta energética propia.
¿Qué medidas considera prioritarias para modernizar estas infraestructuras?
Las redes eléctricas son uno de los grandes retos pendientes de la transición energética. En Gran Canaria, más del 90 % de la red de distribución se encuentra saturada o muy congestionada, lo que limita la incorporación de nueva potencia renovable y aumenta la vulnerabilidad del sistema.
Es imprescindible modernizar los nodos y reforzar las redes, especialmente en zonas rurales y agrícolas, si queremos avanzar en proyectos como la agrivoltaica y garantizar una transición energética segura. Sin redes preparadas será imposible seguir aumentando la penetración de renovables.
Además, seguimos afrontando una situación delicada por la obsolescencia de algunos equipos y centrales térmicas, lo que incrementa el riesgo de incidencias en el suministro eléctrico.
¿Qué papel deben desempeñar las administraciones públicas en el desarrollo del almacenamiento energético?
El sector público debe liderar proyectos piloto y abrir camino. En Gran Canaria estamos impulsando iniciativas de almacenamiento como la batería del Gran Canaria Arena o el proyecto del polígono industrial de Arinaga, vinculado a comunidades energéticas.
También estamos desarrollando proyectos en espacios públicos, como el Jardín Canario, con el objetivo de avanzar hacia instalaciones con emisiones cero. Además del almacenamiento, trabajamos en digitalización y gestión inteligente de la energía, aspectos fundamentales para mejorar la eficiencia energética.
La colaboración público-privada será clave para acelerar estos proyectos y consolidar un modelo energético más sostenible.
¿Cómo puede Gran Canaria equilibrar el desarrollo renovable con la protección del territorio y la seguridad del suministro?
El almacenamiento será clave para alcanzar un sistema energético 100 % renovable en las próximas décadas. Si queremos avanzar hacia la descarbonización total, necesitaremos integrar más renovables y aumentar considerablemente la capacidad de almacenamiento.
Al mismo tiempo, debemos asumir que la transición energética tendrá un impacto territorial y que será necesario encontrar un equilibrio entre sostenibilidad y protección del paisaje. Desde el Cabildo estamos priorizando instalaciones en espacios ya antropizados, como cubiertas, aparcamientos o infraestructuras públicas.
Sin embargo, sabemos que eso no será suficiente y que será necesario seguir avanzando con responsabilidad. El objetivo es compatibilizar el desarrollo renovable con la preservación del territorio y garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.














