Desde 1984 mantienen un proceso de fabricación artesanal, ¿cómo combinan hoy en día la tradición manual con las exigencias actuales del sector industrial y del mercado?
Desde nuestros inicios hemos apostado por el valor de lo hecho a mano, y esa sigue siendo nuestra esencia. Hoy en día combinamos esa tradición artesanal con una mayor capacidad de adaptación a las necesidades del mercado, tanto en volumen como en diseño.
Trabajamos bajo pedido, lo que nos permite mantener un control total sobre cada pieza sin perder calidad ni detalle. Aunque hemos modernizado algunos procesos y canales de comunicación, la fabricación sigue siendo completamente manual, cuidando cada pantalla como una pieza única.
Tras el relevo generacional, ¿qué cambios estratégicos se han implementado para adaptar la empresa a las nuevas tendencias en diseño, materiales y demanda?
El relevo generacional ha supuesto una evolución natural del negocio. Aunque mi formación y trayectoria profesional estaban en otro ámbito, decidí continuar con el legado familiar cuando llegó el momento, porque sentía un fuerte vínculo con este trabajo desde pequeña.
Hemos incorporado nuevas formas de comunicación, como la web y las redes sociales, y hemos actualizado diseños para adaptarnos a las tendencias actuales. Aun así, mantenemos intactos los valores originales: calidad, dedicación y personalización. La clave ha sido evolucionar sin perder nuestra identidad.
En un contexto donde predomina la producción en serie, ¿qué supone para la industria apostar por la fabricación personalizada y a medida?
Apostar por la fabricación a medida es apostar por la exclusividad y la diferenciación. Frente a la producción en serie, nosotros ofrecemos piezas únicas, diseñadas según los gustos y necesidades de cada cliente. Esto implica un proceso más cuidadoso y artesanal, pero también genera un valor añadido muy importante: cada pantalla tiene identidad propia y encaja perfectamente en el espacio para el que ha sido creada.
Trabajan con materiales plásticos, tejidos plastificados y textiles aportados por los clientes. ¿Cómo gestionan la selección de materiales y qué papel juega la sostenibilidad en su proceso productivo?
Gestionamos la selección de materiales de forma flexible, combinando materiales propios —como plásticos o tejidos plastificados— con textiles aportados por los clientes, adaptándonos siempre a cada proyecto.
Además, hay una tendencia creciente hacia materiales naturales como el lino o la rafia, mientras que en proyectos profesionales priorizamos la durabilidad.
En cuanto a sostenibilidad, trabajamos bajo pedido para evitar excedentes y apostamos por la reparación y reutilización de estructuras, fomentando un proceso más responsable.
Además, desde 2020 forman parte de la marca Elaborado en Canarias, ¿qué impacto ha tenido este distintivo en su posicionamiento y en la percepción del producto industrial hecho en las islas?
Formar parte de esta marca supone un reconocimiento importante. Para nosotros, refuerza nuestro compromiso con la calidad, la autenticidad y la producción local.
Para el cliente, es una garantía de que está adquiriendo un producto hecho en Canarias, con estándares cuidados y respeto por la tradición. Además, nos ayuda a diferenciarnos en un mercado cada vez más competitivo y a poner en valor la industria artesanal de las islas.
“Apostamos por la exclusividad y la sostenibilidad, ofreciendo piezas únicas con identidad propia”
Para terminar, ¿cuáles son actualmente los principales desafíos para una pequeña industria manufacturera en Canarias y qué oportunidades ven en el futuro del sector?
Uno de los principales desafíos para una pequeña industria manufacturera en Canarias es mantener el equilibrio entre la calidad artesanal, los costes y la competencia de productos fabricados en serie, además de las limitaciones propias de la insularidad.
Sin embargo, también vemos grandes oportunidades: cada vez hay una mayor valoración de lo hecho a mano, la personalización y los productos con identidad. Este cambio en el consumo nos permite posicionarnos en un nicho donde la cercanía, la flexibilidad y la exclusividad marcan la diferencia.









