En un contexto donde el crecimiento del comercio electrónico está tensionando la logística, ¿cómo está transformando la «última milla» en Canarias y qué papel juega In Side Logistics en ese cambio?
En Canarias estamos viviendo una transformación muy relevante de la última milla impulsada por el crecimiento del comercio electrónico y por la necesidad de ganar eficiencia en un entorno fragmentado. En este contexto, desde In Side Logistics estamos liderando este cambio gracias a nuestra dimensión, nuestras estructuras propias y la capacidad de optimizar procesos de extremo a extremo.
Uno de los grandes avances ha sido montar estructuras logísticas de gran capacidad en cada una de las islas. Esto nos permite enviar directamente a cada territorio, cuando antes los flujos estaban centralizados en Tenerife y Gran Canaria, obligando a realizar posteriores reenvíos. Hoy, con infraestructuras propias en todas las islas, eliminamos esos pasos intermedios, ganamos eficiencia operativa, reducimos emisiones de CO2 y mejoramos significativamente los tiempos de entrega.
Además, todo este modelo está apoyado en una fuerte digitalización, que permite el seguimiento en tiempo real de los pedidos y una gestión mucho más eficiente de los procesos. A esto se suma la evolución hacia modelos de pedidos multiproducto, que centralizamos en nuestros almacenes para luego distribuirlos de forma optimizada.
También estamos impulsando el comercio interinsular, facilitando que empresas de cualquier isla puedan vender en todo el archipiélago. En este entorno, y especialmente en el segmento de gran volumen, nos hemos consolidado como un operador logístico de referencia, capaz de acompañar el crecimiento del ecommerce en Canarias.
La fragmentación territorial del archipiélago sigue siendo uno de los grandes retos. ¿Qué soluciones innovadoras están aplicando para optimizar la conexión entre islas y con la Península?
El reto de la fragmentación no se resuelve solo con transporte, sino con diseño logístico. Nosotros trabajamos con un enfoque intermodal que combina distintas soluciones según el tipo de mercancía y urgencia, lo que nos permite acortar significativamente los tiempos
de tránsito. Pero la clave está en el control de toda la operativa. Al contar con red propia en el archipiélago, podemos ajustar cada fase del proceso sin depender de terceros, lo que mejora la fiabilidad y permite optimizar cargas, reduciendo tanto costes como impacto ambiental.
La tecnología también juega un papel importante, ya que nos da visibilidad completa de los flujos y nos permite reaccionar rápidamente ante cualquier incidencia. Esa combinación de escala, infraestructura y digitalización es lo que marca la diferencia.
La externalización logística está ganando peso en entornos complejos. ¿Qué factores están impulsando a las empresas canarias a confiar cada vez más en operadores especializados como ustedes?
Principalmente, la complejidad. Gestionar logística en Canarias implica coordinar transporte, almacenamiento, distribución y muchas variables operativas que no forman parte del negocio principal de la mayoría de empresas.
Por eso buscan operadores con capacidad real de gestión integral.
En nuestro caso, al ser una compañía de gran tamaño con procesos ya estructurados, podemos absorber esa complejidad sin trasladarla al cliente. También influye mucho la capacidad de respuesta ante incidencias operativas. Nosotros tenemos los recursos y la organización necesarios para garantizar continuidad del servicio. A esto se suma la digitalización, que aporta transparencia y control, algo cada vez más demandado.
Con infraestructuras como sus almacenes en Tenerife y Gran Canaria, ¿cómo influye la capacidad logística en la eficiencia de la distribución y en la reducción de costes para los clientes?
La capacidad logística define hasta dónde puede crecer una empresa. En nuestro caso, disponer de infraestructuras propias en todas las islas nos permite escalar operaciones sin generar cuellos de botella.
Esto tiene un impacto directo en la eficiencia: reducimos tiempos, evitamos duplicidades y optimizamos cada movimiento dentro de la cadena. Además, al gestionar todo el proceso de forma integrada, eliminamos ineficiencias que normalmente encarecen la operativa.
Otro punto clave es la visibilidad. A través de herramientas de control y análisis, monitorizamos constantemente la actividad, lo que nos permite ajustar procesos y mejorar el rendimiento de forma continua. Todo esto, además, contribuye a reducir desplazamientos innecesarios y, por tanto, emisiones.
La digitalización es clave en la gestión logística. ¿Cómo está impactando el control de stock en tiempo real y la trazabilidad en la toma de decisiones y en la experiencia del cliente?
Hoy la logística sin digitalización no es viable, especialmente en entornos de alto volumen. La trazabilidad permite saber exactamente dónde está cada envío en todo momento, lo que aporta tranquilidad al cliente y facilita la gestión interna.
En paralelo, el control de stock en tiempo real es fundamental para evitar errores en la venta, algo especialmente crítico en ecommerce. Sin esa sincronización, sería imposible operar con garantías.
Para nosotros, la tecnología no es solo una herramienta de seguimiento, sino de optimización. Nos permite anticiparnos, ajustar recursos y tomar decisiones basadas en datos, lo que mejora tanto la eficiencia operativa como el impacto ambiental al evitar movimientos innecesarios.
En el actual contexto de sostenibilidad y presión regulatoria, ¿qué medidas están implementando para hacer la logística de última milla más eficiente y respetuosa con el entorno en Canarias?
La sostenibilidad en Canarias tiene un componente muy práctico: optimizar al máximo cada operación. Aunque estamos avanzando en la electrificación de flota, el gran impacto hoy viene de cómo diseñamos las rutas y gestionamos las entregas. Trabajamos con sistemas
que nos permiten consolidar cargas y reducir kilómetros recorridos, algo clave en la reducción de CO2.
También utilizamos herramientas de coordinación para minimizar entregas fallidas, que son una de las principales fuentes de ineficiencia. Además, el hecho de operar con red propia en todas las islas nos permite evitar movimientos innecesarios entre territorios, haciendo
la distribución mucho más directa y eficiente.
Mirando al futuro, ¿cómo creen que evolucionará la movilidad de mercancías en el archipiélago y qué papel aspira a desempeñar In Side Logistics en ese nuevo escenario?
Más que cómo va a evolucionar, creemos que la movilidad de mercancías en Canarias debería avanzar hacia un modelo mucho más eficiente y ordenado, especialmente en entornos urbanos.
Actualmente existe una alta fragmentación, con múltiples operadores realizando rutas similares con cargas parciales. Desde nuestro punto de vista, esto debería evolucionar hacia sistemas más coordinados que permitan optimizar el uso de los vehículos, reducir el
número de desplazamientos y, en consecuencia, disminuir tanto los costes como las emisiones de CO2.
En ese sentido, modelos que fomenten una mayor organización de la distribución, como esquemas regulados o colaborativos en determinadas zonas, podrían contribuir a una logística más eficiente y sostenible.










