¿Cómo ha evolucionado la movilidad turística en Canarias en los últimos años y qué papel juegan actualmente las plataformas digitales en la experiencia del viajero?
En los últimos años, la movilidad en Canarias ha empeorado notablemente debido al aumento del tráfico y a la falta de infraestructuras adecuadas para absorber ese crecimiento. Uno de los principales problemas actuales es la congestión en las autopistas, especialmente en los accesos a los aeropuertos norte y sur. Esta situación nos obliga a operar de forma distinta a como lo hacíamos hace unos años, teniendo que prever los servicios con hasta una hora y media adicional para evitar retrasos.
Esto impacta directamente en el cliente, ya que reduce su tiempo de vacaciones. Es una situación incómoda tanto para ellos como para nosotros, porque afecta a la calidad del servicio. Desde mi punto de vista, la solución pasa por mejorar las infraestructuras, como la ampliación de carriles en tramos clave, por ejemplo, entre San Isidro y Adeje.
En cuanto a las plataformas digitales, hoy son fundamentales. El cliente quiere gestionar todo de forma rápida, sencilla y desde su propio dispositivo. La digitalización no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también permite a las empresas optimizar procesos y ofrecer un servicio más eficiente y adaptado a las necesidades actuales.
¿Qué tendencias observa en la demanda de servicios de transporte con conductor, especialmente en el segmento premium?
La tendencia es clara hacia servicios más personalizados, cómodos y de mayor calidad. El cliente que utiliza este tipo de servicio no quiere depender de un taxi ni hacer colas en el aeropuerto, sino un traslado privado, directo y sin esperas, con un alto nivel de atención.
En nuestro caso, contamos con conductores profesionales, uniformados y que hablan el idioma del cliente, algo muy valorado. Además, los vehículos incluyen servicios como Wi-Fi, agua y un entorno cómodo para que el cliente se relaje desde el inicio. No se trata solo de un traslado, sino de ofrecer una experiencia completa.
Este servicio suele ser el primer contacto del turista con la isla, por lo que cuidamos cada detalle. Esa primera impresión es clave y puede influir en la percepción de todo su viaje.
¿Cómo valora la convivencia entre el sector del taxi y las plataformas digitales de movilidad?
Yo creo que la convivencia es totalmente viable y, de hecho, ya se está produciendo de forma bastante equilibrada. Cada tipo de servicio responde a una necesidad distinta y a un perfil de cliente diferente. El taxi sigue siendo fundamental, mientras que las plataformas digitales cubren otras demandas más específicas.
En nuestro caso, además, utilizamos plataformas como Uber para optimizar el uso de la flota. Cuando los vehículos no están operando en servicios de aeropuerto o traslados programados, los activamos en estas plataformas para seguir dando servicio en otras zonas, especialmente en el sur de la isla.
Esto no supone una competencia directa para el taxi, ya que los precios y el tipo de servicio son diferentes. Al contrario, ayuda a mejorar la movilidad y a cubrir momentos en los que la demanda supera la oferta disponible.
En relación con el alquiler de vehículos sin conductor, ¿cómo ha evolucionado la demanda?
El alquiler de vehículos sin conductor sigue siendo una de las opciones preferidas por los turistas que visitan Canarias, principalmente por la libertad que ofrece para recorrer la isla y organizar los desplazamientos con total flexibilidad.
Además, este tipo de movilidad tiene un impacto positivo en la economía local, ya que los visitantes se desplazan a pueblos pequeños, consumen en restaurantes y realizan compras, generando actividad en zonas menos turísticas.
No obstante, la demanda ha estado muy ligada al crecimiento de la vivienda vacacional, ya que este perfil de cliente suele alquilar coche durante su estancia. Con la nueva normativa, es previsible una reducción tanto de estas viviendas como de la llegada de este tipo de turista.
Esto nos obligará a ajustar nuestras flotas, que habían crecido para responder a esa demanda. En nuestro caso, prevemos reducir el número de vehículos para volver a niveles más equilibrados.
¿Qué impacto está teniendo la digitalización y la competencia internacional en el sector del rent a car?
La digitalización ha cambiado completamente las reglas del juego. Hoy muchas empresas operan a través de plataformas digitales y brokers que les permiten ofrecer precios muy competitivos, facilitando la entrada de grandes operadores internacionales con modelos de bajo coste y estructuras muy optimizadas.
El problema es que estos precios son, en muchos casos, difíciles de igualar para las empresas locales, especialmente las más pequeñas, ya que no reflejan realmente los costes del servicio.
En nuestro caso, el impacto es menor porque nos dirigimos a un cliente de nivel medio- alto, con una flota más cuidada y una red de oficinas amplia en zonas turísticas. Apostamos por la calidad y el servicio, aunque la presión en el sector es cada vez mayor.
¿Cómo integran sus diferentes líneas de negocio a través de plataformas digitales?
Nuestra estrategia se basa en ofrecer un servicio integral al cliente. A través de nuestra plataforma, el usuario puede gestionar todos los aspectos de su viaje: traslados, alquiler de vehículos, excursiones e incluso alojamiento.
Trabajamos con producto propio, lo que nos permite tener un control total sobre la calidad del servicio y no depender de terceros, garantizando así una experiencia coherente y satisfactoria.
Además, llevamos años apostando por la digitalización, lo que nos ha permitido adelantarnos y consolidar una estructura sólida que hoy nos diferencia en el sector.
Además, ¿qué papel juega la sostenibilidad y la transición hacia el vehículo eléctrico?
La sostenibilidad es un objetivo importante, pero hay que partir de la realidad actual. En estos momentos, Canarias no está preparada para una implantación masiva del vehículo eléctrico en el alquiler sin conductor, ya que no existen suficientes puntos de recarga y los existentes no siempre ofrecen la rapidez necesaria.
Además, la autonomía de estos vehículos todavía no es suficiente para cubrir con tranquilidad los recorridos turísticos habituales, como subir al Teide y regresar sin preocuparse por la batería, lo que genera incertidumbre en el cliente y no favorece una buena experiencia.
Donde sí estamos avanzando es en los servicios con conductor, donde podemos controlar mejor su uso y contamos con infraestructura propia de recarga. Paralelamente, estamos incorporando vehículos híbridos como solución más viable a corto plazo.
Finalmente, ¿cuáles son los principales retos que afronta actualmente el sector?
Los retos son múltiples y complejos. Por un lado, el aumento de los costes, tanto en combustible como en otros aspectos operativos, y por otro, una posible estabilización del crecimiento turístico que obligará a ajustar estructuras.
A esto se suman problemas estructurales en la isla, como la movilidad o la falta de vivienda para los trabajadores, que afectan directamente al sector.
Sin embargo, el principal problema actualmente es la falta de personal. Cada vez es más difícil encontrar trabajadores, especialmente conductores, y el aumento de las bajas laborales está impactando de forma significativa en la operativa diaria.
Esto pone en riesgo la calidad del servicio, ya que sin suficiente personal es complicado mantener los estándares que exige el cliente. Es una situación que requiere atención urgente para garantizar la sostenibilidad del sector.










