La reciente participación de Arona en FITUR con el mensaje “Aquí puedo ser” refuerza una identidad turística clara. En este sentido, ¿cómo se está trabajando desde el área de Turismo para consolidar una imagen de destino auténtico, diverso y competitivo en el mercado nacional e internacional?
El turismo ya no es solo vender buen clima; eso lo tienen muchos destinos. Lo que marca la diferencia es la identidad. Queremos que quien piense en Arona piense en un municipio con historia, cultura, tradiciones y una oferta completa, más allá del sol y playa.
“Aquí puedo ser” resume nuestras raíces: un lugar donde el visitante encuentra descanso, deporte, naturaleza, gastronomía, patrimonio o un entorno seguro y de calidad.
Pero el turismo no puede construirse de espaldas a los vecinos. Solo tiene sentido si mejora su vida. Por eso trabajamos en promocionar Arona desde la autenticidad, sin inventar nada, apoyándonos en nuestro patrimonio, nuestro litoral, nuestros barrios y nuestra forma de entender la hospitalidad.
El CIT Sur de Tenerife ha celebrado el 30.º aniversario de su Campaña Escolar, que ha acercado la realidad turística a más de 150.000 estudiantes. ¿Qué importancia tiene este tipo de iniciativas educativas para fortalecer la conciencia turística y la sostenibilidad entre las nuevas generaciones de Arona?
Me parece una iniciativa muy positiva porque muchas veces damos por hecho que los jóvenes conocen la importancia del turismo y no siempre es así. El turismo es el principal motor económico del municipio y miles de familias viven directa o indirectamente de él. Es importante que las nuevas generaciones comprendan esa realidad, pero también que entiendan que el turismo no es incompatible con cuidar nuestro patrimonio natural ni con preservar nuestras costumbres, sin introducirnos en fanatismos climáticos. A mí me gusta hablar más de responsabilidad que de eslóganes. Si enseñamos a nuestros jóvenes a valorar lo que tenemos, serán ellos quienes mejor lo protejan en el futuro.
Además, me parece fundamental que conozcan que Arona no es solamente hoteles. Es agricultura, pesca, patrimonio, comercio local, deporte, cultura y muchísima historia. Todo eso también forma parte de nuestro atractivo turístico.
Arona es uno de los principales motores turísticos del sur de Tenerife. ¿Qué estrategias se están impulsando para diversificar la oferta más allá del sol y playa, incorporando cultura, deporte, naturaleza y experiencias locales?
El sol y la playa seguirán siendo una fortaleza, pero no podemos depender exclusivamente de ello.
Desde que los concejales de Vox nos incorporamos al gobierno el pasado año, estamos impulsando una programación cultural durante todo el año, recuperando tradiciones, poniendo en valor el patrimonio histórico, apoyando el deporte y promocionando espacios naturales aún poco conocidos.
Queremos que quien visite Arona descubra también su casco histórico, senderos, fiestas populares, artesanos, productos locales y comercio. El turismo de experiencias auténticas genera más riqueza y la reparte mejor por todo el municipio, beneficiando especialmente a los barrios y a las pequeñas empresas que sostienen la economía local.
La reciente campaña publicitaria en el centro de Madrid ha buscado reforzar la visibilidad del destino en mercados emisores clave. ¿Qué resultados espera el Ayuntamiento de este tipo de acciones y cómo se mide su impacto real en la llegada de visitantes?
Hay que analizar el impacto digital, las consultas que genera, la repercusión en medios, el comportamiento de los mercados emisores y, por supuesto, la evolución de los visitantes. El turismo nacional, además del internacional, sigue siendo un mercado estratégico para Arona y creemos que es importante mantener una presencia constante allí para cada uno de nuestros destinos: Playa de Las Américas, Playa de Los Cristianos y Costa del Silencio-Las Galletas.
Impulsamos un turismo basado en la identidad, la cultura y la calidad de vida de los vecinos
Pero tampoco se trata de gastar por gastar. Cada euro público tiene que justificarse con resultados. Nosotros somos especialmente exigentes con eso porque administramos dinero de todos los vecinos. La promoción turística debe responder a una estrategia seria y no convertirse en una sucesión de campañas sin planificación.
La identidad del destino es un elemento cada vez más determinante en la elección del viajero. ¿Cómo está trabajando Arona para diferenciarse dentro de un entorno tan competitivo como el sur de Tenerife, manteniendo su esencia local?
Yo siempre digo que uno de los mayores errores sería intentar parecernos a otros destinos. Arona tiene suficiente personalidad como para no copiar a nadie. Nuestra identidad está en nuestras raíces, en nuestras tradiciones, en nuestros paisajes y también en la calidad humana de nuestra gente. Nosotros defendemos que modernizar un destino no significa perder su esencia.
Al contrario. Cuanto más orgullosos estemos de lo que somos, más atractivo será el municipio para quien nos visita. Por eso damos tanta importancia al patrimonio histórico, a la cultura popular, al comercio tradicional y a nuestras fiestas. No queremos un destino despersonalizado donde todo sea igual que en cualquier otro sitio.
Queremos que quien venga a Arona sepa perfectamente dónde está.
La sostenibilidad turística es un reto clave en municipios con alta afluencia de visitantes. ¿Qué medidas está aplicando el Ayuntamiento para garantizar un equilibrio entre crecimiento turístico, bienestar vecinal y protección del entorno?
La sostenibilidad debe dejar de ser una palabra abstracta para convertirse en gestión real. No podemos hablar de un destino sostenible si los vecinos tienen problemas de movilidad, dificultades de acceso a la vivienda o perciben pérdida de calidad de vida.
El turismo debe estar al servicio del municipio y no al revés: mejorar la limpieza, reforzar la seguridad, cuidar los espacios públicos, mantener las playas e invertir en infraestructuras.
También implica colaboración con el sector privado, que genera empleo y riqueza. Apostamos por un turismo de calidad, ordenado y compatible con la vida diaria. No creemos en el decrecimiento ni en demonizar al turista; el problema no es el visitante, sino la falta de planificación durante años, que ahora estamos corrigiendo.
De cara al futuro del municipio, ¿cuáles son los principales objetivos turísticos de Arona para 2026 en términos de posicionamiento internacional, desestacionalización y consolidación de un modelo turístico más innovador y sostenible?
Nuestro objetivo es claro: consolidar Arona como un gran destino turístico europeo sin renunciar a su identidad. Queremos diversificar mercados, atraer un visitante que valore la calidad y la autenticidad, y desestacionalizar la actividad durante todo el año.
Sobre todo, queremos que el turismo siga siendo una oportunidad para los vecinos: que genere empleo estable, apoye al comercio local, impulse la cultura y mejore los servicios públicos. El turismo no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para hacer de Arona un mejor lugar para vivir.
Si conseguimos que quienes nos visiten quieran volver y que quienes viven aquí sientan que el turismo mejora su calidad de vida, habremos cumplido el objetivo. El éxito de un destino no se mide solo en visitantes, sino en su capacidad de seguir siendo reconocible, seguro, limpio, ordenado y orgulloso de su identidad.
Ese es el modelo que defendemos: un turismo que genere prosperidad, respete nuestras raíces y tenga siempre presente que el principal patrimonio de Arona son sus vecinos.











