Fernando Clavijo: “Seguimos centrados en la gestión mientras otros viven en el ruido político”
Fernando Clavijo. Presidente de Canarias
Presidente, en primer lugar, muchas gracias por recibirnos un año más. Para Tribuna de Canarias es un placer que esta entrevista se haya convertido ya en una tradición, permitiéndonos analizar la actualidad económica y social de nuestro archipiélago. Gracias por abrirnos, una vez más, las puertas de la Presidencia del Gobierno.
Es un placer. Para nosotros también es una oportunidad poder abordar los asuntos con mayor profundidad, más allá del día a día.
Fernando, 2026 está siendo un año marcado por una intensa actualidad y por numerosos asuntos de gran relevancia. Para contextualizar esta entrevista, ¿qué balance hace de estos primeros meses del año?
Distingo dos vertientes. Por un lado, están los grandes retos de 2026: el marco financiero plurianual de la Unión Europea, la falta de unos Presupuestos Generales del Estado y la situación económica internacional, agravada por conflictos como la guerra de Irán, que afecta a las familias canarias y españolas.
Por otro lado, la actualidad política, la corrupción y la judicialización están desviando la atención de esos asuntos prioritarios. En Canarias seguimos trabajando con estabilidad, con un presupuesto aprobado y un Gobierno centrado en la gestión, pero ese contexto político y el escenario internacional están dificultando el avance en cuestiones fundamentales.
Ya hemos superado la mitad del año y, con el verano por delante, preocupa especialmente que el Gobierno de España no esté plenamente centrado en responder a retos tan importantes como los relacionados con la Unión Europea.
Presidente, ha mencionado la polarización y el ruido político, una situación que se prolonga desde hace tiempo. Sin embargo, Canarias ha logrado mantener la estabilidad institucional y la gestión. ¿Está satisfecho con la marcha del Gobierno y con el trabajo realizado en este contexto?
Ese ha sido nuestro principal objetivo: aislarnos de esa polarización y seguir centrados en la gestión. Con mayor o menor dificultad, hemos mantenido el diálogo, impulsado los expedientes y dado respuesta a sectores como la agricultura, el transporte y la ganadería, pese al contexto nacional.
Sabemos cuál es nuestro rumbo y seguimos avanzando. Ahora, una de nuestras principales preocupaciones es cerrar el nuevo marco financiero plurianual y reforzar el reconocimiento de Canarias como región ultraperiférica.
Para ello es fundamental que el Gobierno de España defienda con mayor firmeza los intereses de Canarias en Europa. En términos de gestión estamos razonablemente satisfechos, aunque en el ámbito exterior creemos que aún queda mucho por hacer.
Hablamos de Europa y de este marco que tiene que quedar contemplado para Canarias. Tiene buenas esperanzas de que todo tome un buen puerto. Ya vemos que otros países están remando con muchísima fuerza para sus regiones ultraperiféricas y no tenemos el mismo feedback, o al menos así lo sentimos, de nuestro gobierno del Estado.
¿Confía en que Canarias salga beneficiada, o al menos alcance un acuerdo favorable?
Nuestro objetivo no es solo evitar perjuicios, sino lograr un resultado positivo para Canarias. Durante julio mantendremos reuniones en Bruselas y con el Gobierno de España; en agosto habrá un paréntesis y en septiembre retomaremos el trabajo con intensidad.
También será clave la Conferencia de Presidentes de las Regiones Ultraperiféricas, prevista para noviembre. Estamos trabajando con el Gobierno de Canarias, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo. Este último está respaldando nuestras reivindicaciones. Ahora es fundamental que el Consejo Europeo se pronuncie, ya que la posición de España, Francia y Portugal será determinante para alcanzar un acuerdo.
Centrándonos en la economía canaria, los indicadores reflejan una evolución positiva: crece el número de autónomos, el turismo sigue siendo el principal motor económico y la actividad mantiene un buen ritmo. ¿Cuáles son los próximos pasos para consolidar ese crecimiento?
La economía canaria continúa creciendo por encima de la media de España y Europa. También mejoran el empleo y las retribuciones, lo que nos permite avanzar hacia la convergencia con esos niveles.
No obstante, nos preocupan tres aspectos: la moderación del crecimiento prevista para los próximos años, la necesidad de mejorar la calidad y los salarios del empleo para aumentar la renta disponible de las familias, y garantizar que Canarias mantenga un papel destacado en los futuros presupuestos y fondos europeos, ya que la inversión pública es clave para nuestra economía.
En cualquier caso, los indicadores económicos y sociales han mejorado y hoy registramos los mejores resultados desde que existen estas estadísticas, aunque seguimos trabajando para consolidarlos.
“Queremos que la vivienda deje de ser el principal problema de las familias canarias”
La inmigración ha sido uno de los asuntos que ha marcado este mandato desde el inicio. Canarias ha afrontado este fenómeno prácticamente en solitario y es una realidad que han vivido todos los canarios, al margen de cualquier color político. ¿Considera que la situación ha mejorado? ¿Se siente hoy Canarias más respaldada?
Desgraciadamente, tengo que decir que no. Nos preocupa mucho el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo. También nos preocupa ver cómo algunas comunidades autónomas han recurrido ante los tribunales la acogida de menores migrantes y que, además, en los acuerdos de gobierno alcanzados por tres comunidades con Vox se haya incluido expresamente la negativa a recibirlos. Eso supone, de facto, dejar sola a Canarias. Además, creemos que no es una postura humana, porque estamos hablando de niños y niñas. Y, por último, entendemos que va en contra del mensaje que trasladó Su Santidad el Papa durante su visita a Canarias los pasados 11 y 12 de junio.
Presidente, nos quedamos con esa visita histórica. El Papa León XIV estuvo en Gran Canaria, Tenerife, Madrid y Barcelona, sin visitar ningún otro lugar de España. Más allá de la extraordinaria acogida y de las miles de personas que participaron, ¿qué balance hace de esa visita? Nos dejó mensajes de gran calado.
Sin duda, la visita tuvo un impacto económico, pero, por encima de todo, dejó un profundo sentimiento de orgullo.
Habiéndonos dejado solos ante la presión migratoria y los numerosos problemas que afronta Canarias, el pueblo canario ha sabido dar respuesta a quienes lo necesitaban y, por ello, cuidar del hambre y de la muerte, pese a las tensiones y dificultades. Incluso hemos tenido que acudir al Tribunal Supremo para que el Gobierno de España cumpliera con sus obligaciones, y el propio Supremo ha dictado varios autos en ese sentido. A pesar de todo, el pueblo canario no tiró la toalla ni se deshumanizó, sino que fue capaz de comprender que quienes llegan buscan un futuro para sus hijos, igual que hicieron muchos canarios el siglo pasado.
Ese fue el valor que quiso reconocer Su Santidad. Primero el Papa Francisco, a quien se trasladó la invitación, y posteriormente León XIV, que mantuvo su compromiso con Canarias. Esa fue la razón de su visita y también de los mensajes que dejó, de profundo calado político y humano.
Quien quiso escucharlos, pudo hacerlo, y creo que sirvieron para que muchas personas reflexionaran.
Otro de los asuntos que ha marcado esta legislatura es la vivienda. Canarias, al igual que el conjunto de España, afronta un grave problema de acceso a la vivienda y el Gobierno autonómico ha ido adoptando distintas medidas para intentar paliarlo. Presidente, ¿cuándo cree que empezaremos a ver resultados? ¿Manejan alguna previsión o informe que permita pensar en una reducción de la presión sobre los precios del alquiler y en un mayor parque de vivienda disponible?
Sin duda, este es uno de los principales problemas de Canarias. Afecta incluso a personas con un empleo estable y un salario medio que, aun así, no llegan a final de mes. Una pareja con sueldos medios puede destinar cerca del 50 % de sus ingresos al alquiler y, a partir de ahí, afrontar el resto de gastos resulta muy complicado. El precio de la vivienda está detrás de buena parte de esa frustración.
Desde el Gobierno hemos actuado en el ámbito de nuestras competencias: facilitando suelo, agilizando procedimientos, impulsando licencias e incrementando la inversión en vivienda pública. Se empieza a apreciar un cambio de tendencia. En 2025 se construirán en torno a 6.000 viviendas entre promoción pública y privada, pero la realidad es que Canarias necesita alrededor de 20.000 al año. Además, desde que se planifica una promoción hasta que la vivienda llega al mercado transcurren entre tres y cuatro años.
Tenemos tres grandes obstáculos. El primero es la vivienda vacía. Necesitamos que salga al mercado del alquiler, porque cuanto mayor sea la oferta, más se regularán los precios. Sin embargo, muchos propietarios no alquilan por miedo a la ocupación, al impago o a los daños en sus viviendas. Ese es un aspecto que depende de un cambio en la Ley de Vivienda estatal.
El segundo problema es la lentitud en la concesión de licencias. Hemos aprobado un decreto para que los colegios profesionales y las entidades colaboradoras puedan emitir informes previos que agilicen la tramitación, aunque no todos los ayuntamientos lo están aplicando. Hoy una licencia para construir un edificio tarda una media de dos años y medio en concederse. Si se suman la redacción del proyecto, la obtención del suelo y la construcción, el proceso puede prolongarse entre seis y siete años. Por eso defendemos la implantación del silencio administrativo positivo, una medida que también depende del Estado.
El tercer aspecto pasa por restringir la compra de vivienda por parte de no residentes. La prioridad debe ser que la vivienda esté destinada a quienes viven en Canarias, independientemente de su lugar de origen. Lo que planteamos es que los ayuntamientos puedan delimitar zonas donde la compra se destine exclusivamente a vivienda habitual, ya sea para residir o para alquiler de larga duración. Europa no permite prohibir estas operaciones, pero sí establecer restricciones, como ya ocurre en ciudades como Ámsterdam, Berlín, París o Copenhague. Esa propuesta ya la hemos incorporado al decreto canario que estamos tramitando con el Estado. No existen soluciones mágicas, pero sí un conjunto de medidas que deben permitir aumentar la oferta de vivienda y contribuir a reducir los precios.
“Respondimos con humanidad cuando Canarias se sintió sola”
La actualización de la Ley del Suelo sigue avanzando. Presidente, ¿qué supondrá esta reforma para Canarias?
Fundamentalmente, supondrá una mayor agilidad en la gestión del suelo. La ley vigente, aprobada en 2017, fue una norma pionera, y ahora la estamos adaptando para corregir aquellos aspectos que, en la práctica, han ralentizado la gestión por parte de ayuntamientos y cabildos.
Agilizar la gestión no significa desproteger el suelo. Al contrario, la ley mantiene un alto nivel de protección y conservación. Lo que buscamos es eliminar obstáculos para que el suelo destinado a uso residencial, turístico y otros usos pueda desarrollarse con mayor eficacia.
Además, debemos favorecer la renovación urbana. En Canarias el suelo es un recurso escaso, por lo que el crecimiento debe orientarse más hacia la verticalidad que hacia la expansión horizontal. Con esta actualización pretendemos ofrecer mayor seguridad jurídica y agilizar los procedimientos, porque cuanto más lentos son los procesos, mayor es la inseguridad jurídica que se genera.
Es una demanda que el tejido empresarial viene planteando desde hace tiempo. No solo en materia de suelo, sino también en relación con la necesidad de agilizar la burocracia y los procedimientos administrativos.
Así es. Ya estamos introduciendo mejoras en distintos ámbitos. En sanidad, por ejemplo, con el visor de la historia clínica única estamos agilizando la gestión diaria. En dependencia lideramos el número de altas en España gracias a la incorporación de herramientas de inteligencia artificial, la mecanización de procedimientos y la modificación del decreto correspondiente.
Ahora queremos avanzar también en materia de vivienda y con la actualización de la Ley del Suelo, introduciendo mejoras que permitan agilizar los procedimientos sin perder seguridad jurídica. Todo ello siendo conscientes de que este Gobierno mantiene su compromiso con la protección del territorio y del entorno natural, que constituye uno de los principales valores de Canarias.
Presidente, para finalizar, mirando al futuro inmediato hasta el final de la legislatura, ¿cuáles son los principales objetivos que se marca de aquí a mayo?
Me gustaría que Canarias quedara bien posicionada en el nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea y que se aprobaran los Presupuestos Generales del Estado, con unas partidas para Canarias debidamente reflejadas. También confío en sacar adelante el decreto canario, porque considero que protegerá los derechos de los canarios durante los próximos diez años. Asimismo, espero que se consolide un cambio de tendencia en materia de vivienda. No existen soluciones milagrosas, pero sí me gustaría que se empezaran a notar los resultados en la producción de vivienda en Canarias.
Presidente, son numerosos los retos y objetivos para el tiempo que resta de legislatura. Desde el inicio, este Gobierno se ha marcado una hoja de ruta que, en buena medida, ha ido cumpliendo. Ese modo canario de hacer política y el decreto canario buscan proteger esta tierra, garantizar el bienestar de quienes vivimos en ella y seguir preservándola para quienes nos visitan, un sector fundamental para nuestra economía.
Esperamos que el próximo año, antes de las elecciones, podamos volver a mantener esta entrevista y comprobar que esos objetivos se han cumplido. Presidente Fernando Clavijo, muchas gracias, un año más, por recibir a Tribuna de Canarias y por responder, con la misma disposición de siempre, a todas nuestras preguntas. Le deseamos mucha suerte en los retos y desafíos que aún tiene por delante Canarias