Miguel Varela: “La piscina ha dejado de ser un elemento meramente complementario”
Miguel Varela. Gerente de piscinas Pisercons Varela
Pisercons lleva más de una década desarrollando piscinas tanto para viviendas particulares como para hoteles e instalaciones profesionales. ¿Cómo ha evolucionado la demanda en Canarias y qué tipo de piscina está solicitando actualmente el cliente residencial?
El cliente residencial demanda cada vez más piscinas de alta gama, dotadas de un mayor nivel de equipamiento y diseñadas para potenciar el confort, el bienestar y el disfrute de su vivienda.
Esta es una tendencia que hemos podido constatar en los últimos años: el cliente busca incorporar cada vez más accesorios y funcionalidades a su piscina, al mismo tiempo que apuesta por materiales de primera calidad, soluciones innovadoras y tecnologías de última generación.
En definitiva, la piscina ha dejado de ser un elemento meramente complementario para convertirse en una parte fundamental del espacio residencial, donde el diseño, la tecnología, el confort y el bienestar adquieren cada vez mayor protagonismo.
El agua es un recurso especialmente sensible en Canarias y las islas afrontan importantes retos de disponibilidad hídrica. ¿Cómo está transformando esta realidad el diseño, mantenimiento y gestión de las piscinas, y qué soluciones están incorporando para reducir el consumo?
Realmente, el consumo de agua de una piscina es, en gran medida, un mito. Una piscina se llena una vez y el agua no tiene por qué vaciarse; únicamente se repone lo que se pierde por evaporación, uso y labores de mantenimiento.
Evidentemente, cuanto mayor es la piscina y más intensivo es su uso, mayor será ese consumo, pero no es un consumo desproporcionado. De hecho, hay pérdidas de agua mucho mayores en las propias redes de distribución debido a fugas y roturas de tuberías.
Creo que es importante dejar atrás esa percepción, porque perjudica al sector. Hoy, además, los equipos y sistemas de las piscinas están cada vez más diseñados para ser eficientes y reducir al máximo tanto el consumo de agua como el energético.
El sector turístico continúa demandando instalaciones de mayor calidad y eficiencia. ¿Qué diferencia existe actualmente entre diseñar una piscina para una vivienda y hacerlo para un complejo hotelero, especialmente en aspectos como eficiencia energética, mantenimiento y durabilidad?
Son dos sectores muy diferentes. La piscina unifamiliar y residencial tiene unas necesidades y una normativa distintas a las de una piscina de hotel.
En el sector hotelero existe cada vez una mayor concienciación por la eficiencia energética y el control del consumo de agua. Se utilizan equipos más eficientes y sistemas de tratamiento que permiten optimizar el uso del agua y evitar consumos innecesarios.
Además, cada vez hay un mayor control mediante sistemas de medición, contadores de llenado, filtración y tratamiento del agua. Todo ello hace que las instalaciones estén más reguladas y sean cada vez más eficientes y sostenibles.
En un contexto de incremento de los costes de construcción y mantenimiento de las viviendas, una piscina supone una inversión importante para una familia. ¿Qué factores debería valorar un propietario antes de decidirse por una piscina y cómo se puede conseguir un equilibrio entre calidad, precio y costes posteriores?
Lo primero que recomiendo a cualquier cliente es que tenga claro qué quiere y cómo quiere que sea su proyecto. A partir de ahí, nosotros podemos asesorarle sobre los distintos materiales, equipamientos y soluciones disponibles para conseguir una propuesta que se adapte realmente a sus necesidades.
Además, hay que tener en cuenta un factor que muchas veces se pasa por alto: el importante incremento que han experimentado en los últimos años tanto los costes de los materiales como los de la mano de obra. Por eso es fundamental definir bien el proyecto desde el principio y buscar las soluciones más adecuadas.
La tecnología está cambiando la gestión de las instalaciones domésticas, desde la automatización de la depuración hasta el control remoto de parámetros y el consumo energético. ¿Hasta qué punto la piscina inteligente se está convirtiendo en una tendencia real en Canarias?
La demanda es cada vez mayor. Los clientes quieren tener un mayor control sobre su piscina y poder gestionarla de forma sencilla mediante sistemas automatizados y aplicaciones móviles.
Cada vez son más las soluciones que permiten conocer en tiempo real el estado de la piscina, controlar sus diferentes parámetros y gestionar los equipos desde cualquier lugar. Es una tendencia que se está consolidando y cuya demanda crece año tras año.
Quería preguntarle por el perfil de cliente y el uso que se hace actualmente de las piscinas residenciales. ¿Han notado que la mayoría de estas piscinas se construyen para el uso y disfrute de los propios propietarios, o que cada vez tienen más presencia en viviendas destinadas al alquiler vacacional?
lo dividiría en dos partes. Por un lado, está el cliente residencial. Después de la pandemia, la demanda ha ido aumentando y muchas personas que ya tenían espacio o tenían en mente construir una piscina decidieron dar el paso. Cada vez buscamos más aprovechar y disfrutar de los espacios de ocio dentro de nuestra propia vivienda.
Por otro lado, están las viviendas vacacionales. En este caso, además de incrementar el valor de la propiedad, contar con una piscina supone un atractivo añadido y una herramienta muy importante para hacer la vivienda más competitiva y atractiva para el alquiler vacacional. Es un elemento que los clientes valoran mucho a la hora de elegir este tipo de alojamiento.
¿Ustedes se dedican únicamente a la construcción y reforma de piscinas, o también ofrecen servicios de mantenimiento y asistencia técnica para ayudar a los clientes a resolver los problemas que puedan surgir una vez que tienen su piscina?
Sí, además de construir y reformar piscinas, contamos con un servicio técnico especializado. No se trata del típico mantenimiento de limpieza, sino de un servicio de asesoramiento y control de la instalación.
Revisamos y calibramos los equipos, comprobamos su funcionamiento y elaboramos un informe sobre el estado de la instalación. Es un servicio muy importante para garantizar el buen funcionamiento de la piscina y, además, mantener las garantías de los equipos, ya que un mal uso o una falta de mantenimiento técnico pueden provocar problemas.
Hoy las piscinas están cada vez más automatizadas y requieren profesionales especializados que sepan interpretar y controlar correctamente todos sus sistemas.
De cara a 2026, con la vivienda y la gestión eficiente del agua como dos cuestiones prioritarias para Canarias, ¿qué objetivos se marca Pisercons y qué nuevas soluciones o líneas de trabajo quiere impulsar para seguir creciendo en el mercado residencial y turístico del Archipiélago?
De cara a 2026 y 2027, el sector de la construcción atraviesa un momento de cierta incertidumbre. Tenemos una fuerte demanda y proyectos ya contratados, pero el principal problema es la falta de personal cualificado para poder ejecutarlos.
De nada sirve tener trabajo si no contamos con profesionales suficientes para hacer frente a esa demanda. A esto se suma el incremento de los costes de materiales, que repercute directamente en el precio final y hace que algunos clientes se replanteen sus proyectos.
Por eso, aunque aparentemente estamos en un momento de auge, la realidad es que tenemos que ir afrontando el día a día y valorar con cautela cómo podemos asumir todo el trabajo que tenemos por delante.