José Miguel Dámaso: “Nos anticipamos a los problemas empresariales antes de que se conviertan en conflictos”
José Miguel Dámaso. Director de Dámaso Abogados
Dámaso Abogados y Asesores reúne las áreas jurídica, laboral, fiscal-contable, mercantil y administrativa. ¿Qué ventajas aporta a una empresa contar con un equipo que pueda abordar de forma conjunta problemas que afectan a distintas áreas?
Aporta coherencia, capacidad de anticipación y una visión completa del negocio. Una contratación, una inversión o una reorganización empresarial pueden tener consecuencias en varias áreas. Abordarlas conjuntamente permite que cada especialista aporte su criterio y que la respuesta tenga sentido para el conjunto de la empresa.
Además, las administraciones están cada vez más interconectadas y comparten información. El asesoramiento debe responder a esa misma realidad. Una decisión fiscal puede tener implicaciones mercantiles, contables o laborales que conviene valorar desde el principio.
En Dámaso Abogados y Asesores trabajamos para que el cliente encuentre una orientación coordinada y comprensible. Conocer su actividad, sus objetivos y sus dificultades nos permite detectar riesgos antes de que se conviertan en problemas. Esa es una de las grandes ventajas de contar con un equipo que mira la empresa desde distintas perspectivas.
En un contexto de cambios normativos y mayor complejidad administrativa, ¿cuáles son actualmente las principales preocupaciones que trasladan las empresas de Telde y Las Palmas a su despacho?
Una preocupación recurrente es poder avanzar al ritmo que exige el mercado. Las empresas necesitan contratar, invertir, negociar y resolver incidencias con agilidad, mientras las obligaciones normativas y administrativas ocupan una parte creciente de su tiempo.
La burocracia ha entrado de lleno en la operativa diaria. Muchos empresarios sienten que cada decisión exige más comprobaciones, más documentación y más trámites. Nos piden saber qué deben hacer, qué riesgos asumen y cómo pueden actuar con seguridad.
Para un despacho, esto supone una exigencia muy concreta: ofrecer respuestas rigurosas que lleguen a tiempo y puedan aplicarse. La rapidez forma parte de la calidad del servicio. Nuestro compromiso es acompañar al cliente con criterio y capacidad de reacción, porque detrás de cada consulta suele haber una decisión que necesita tomar.
La gestión de los recursos humanos está cada vez más condicionada por cambios legislativos y nuevas formas de organización del trabajo. ¿Qué aspectos laborales requieren actualmente mayor atención por parte de las empresas canarias?
En nuestra experiencia, la falta de personal cualificado y el absentismo son dos de las cuestiones que más tensionan a las empresas. Su impacto resulta especialmente intenso en los pequeños negocios, donde una vacante o una ausencia pueden comprometer la organización de toda la actividad.
Encontrar profesionales, formarlos y conseguir que permanezcan en la empresa requiere una planificación cada vez más cuidadosa. A su vez, gestionar el absentismo exige analizar sus causas y sus consecuencias, atender las obligaciones preventivas y adoptar medidas compatibles con los derechos de las personas trabajadoras.
El asesoramiento laboral debe ayudar a ordenar esa realidad. Una empresa necesita saber cómo organizar su plantilla, responder a las incidencias y mantener su actividad dentro del marco legal. Cuando todo se gestiona desde la urgencia, aumentan las posibilidades de cometer errores.
Canarias cuenta con un régimen fiscal diferenciado que puede generar oportunidades, pero también exige un conocimiento especializado. ¿Qué errores fiscales siguen siendo más habituales entre las empresas del archipiélago y cómo pueden evitarlos?
Uno de los errores más delicados es aplicar los incentivos del Régimen Económico y Fiscal de Canarias con información incompleta. Conocer su existencia es el primer paso; aprovecharlos correctamente exige estudiar los requisitos, documentar las decisiones y comprobar el cumplimiento de las obligaciones asociadas.
En el despacho encontramos procedimientos tributarios de clientes que actuaron con un conocimiento insuficiente de las condiciones aplicables. Un ahorro previsto puede terminar convirtiéndose en una contingencia económica relevante si la operación se ha planteado mal.
También sucede lo contrario pues hay empresas que desaprovechan oportunidades por desconocimiento. Por eso defendemos una planificación fiscal vinculada a la realidad de cada negocio. El objetivo es que el cliente aproveche las posibilidades del régimen canario con seguridad y pueda sostener sus decisiones ante una comprobación. Ahí resulta decisivo el asesoramiento especializado.
El despacho también desarrolla cursos de especialización dirigidos a clientes y empresarios. ¿Por qué considera que la formación jurídica, fiscal y laboral se ha convertido en una herramienta tan importante para la gestión empresarial?
Porque la formación mejora la capacidad de decidir. Un empresario que identifica una situación de riesgo puede consultar a tiempo, revisar una operación y evitar compromisos cuyas consecuencias no había previsto.
La situación del sistema judicial refuerza esa necesidad. Obtener una respuesta en un plazo razonable puede resultar difícil, y mantener un conflicto abierto consume recursos, tiempo y atención. Incluso una resolución favorable puede llegar después de un desgaste considerable para la empresa.
Por eso damos tanta importancia a la prevención. Queremos ofrecer formación práctica, conectada con las dudas que aparecen al contratar, gestionar una plantilla o tomar decisiones fiscales. El propósito es que nuestros clientes tengan herramientas para reconocer los problemas y afrontarlos con criterio. La formación también fortalece la relación con el despacho: permite compartir un lenguaje y anticipar necesidades.
Muchas empresas recurren al asesoramiento cuando ya existe un conflicto o un problema. Desde su experiencia, ¿está cambiando esta cultura hacia una mayor prevención jurídica y qué riesgos pueden evitarse con un asesoramiento continuado?
Totalmente. Las empresas y los autónomos necesitan trabajar con seguridad, especialmente ante un ordenamiento que cambia con frecuencia y obliga a revisar decisiones y procedimientos.
Un contrato ambiguo, una actuación laboral mal planteada o una operación fiscal insuficientemente estudiada pueden abrir un frente que condicione el negocio durante años. El coste incluye dinero, incertidumbre y desgaste personal.
Nuestro enfoque es conocer al cliente y acompañarlo de forma constante. Así podemos advertir riesgos y proponer soluciones cuando todavía existe margen para actuar. La prevención requiere confianza y continuidad. El empresario debe poder concentrarse en su actividad sabiendo que sus decisiones cuentan con respaldo profesional.
“Apostamos por la prevención y la inteligencia artificial sin renunciar a la confianza del cliente”
De cara al cierre del año, ¿qué objetivos se marca Dámaso Abogados y Asesores en la consolidación de sus servicios, la formación y el acompañamiento a las empresas y particulares de Canarias?
Uno de nuestros principales retos es aprovechar las herramientas de inteligencia artificial en un entorno seguro, protegiendo la información de nuestros clientes. Su potencial para mejorar procesos es importante, pero su incorporación exige criterio, control y responsabilidad profesional. La confianza del cliente debe estar presente en cualquier avance tecnológico.
También queremos llegar a más empresas y particulares de Canarias manteniendo la calidad y el asesoramiento personalizado. Crecer implica reforzar nuestra organización y conservar la cercanía necesaria para comprender cada asunto.
En formación, estamos avanzando en la consolidación del Observatorio Socio Laboral y Jurídico de Canarias, desde el que pretendemos canalizar actividades formativas de calidad. Queremos construir un espacio útil para compartir conocimiento y abordar cuestiones que afectan a nuestro entorno. Nuestra ambición es seguir siendo un despacho preparado, accesible y con criterio propio.
Esa cercanía se construye escuchando y explicando con claridad, también cuando la respuesta exige señalar límites o recomendar prudencia. Entendemos que el prestigio de un despacho se sostiene en el trabajo diario, en la calidad de sus respuestas y en la confianza recibida.
En Dámaso Abogados y Asesores llevamos más de treinta años demostrando que la confianza se gana con hechos, cada día.