Juan Carlos Cabrera Laborý: “Las empresas canarias necesitan algo más que asesores: necesitan profesionales que les ayuden a tomar decisiones estratégicas”
Juan Carlos Cabrera Laborý. CEO de Laborý Auditores y Consultores
Juan Carlos, ¿qué es hoy Laborý y qué papel quiere desempeñar en el tejido empresarial canario?
Laborý es una firma de servicios profesionales que entiende la auditoría, la consultoría financiera, la fiscalidad y la estrategia empresarial como disciplinas que deben trabajar de manera coordinada.
Nuestra visión parte de una convicción: las empresas no necesitan únicamente cumplir sus obligaciones contables, fiscales o mercantiles. Necesitan comprender su situación económica, anticipar riesgos, identificar oportunidades y tomar decisiones con información rigurosa.
Queremos ser una firma de referencia para aquellas empresas y empresarios que valoran el conocimiento técnico, la independencia de criterio, la confianza y una relación profesional cercana.
En un mercado con grandes consultoras y numerosos despachos profesionales, ¿qué diferencia a Laborý?
Creo que nuestra principal diferenciación está en combinar el rigor técnico con una visión empresarial muy práctica.
No concebimos la auditoría como una simple revisión de estados financieros, ni la consultoría como la elaboración de informes que terminan archivados. Nuestro objetivo es que el trabajo profesional genere conocimiento útil para la dirección de las empresas.
Además, conocer Canarias, su estructura económica, sus particularidades empresariales y su Régimen Económico y Fiscal constituye una ventaja importante a la hora de interpretar los problemas y oportunidades de nuestros clientes.
¿Qué importancia tiene la confianza en una firma como la suya?
La confianza es nuestro principal activo profesional. Cuando un empresario comparte con nosotros sus cuentas, sus dificultades financieras, sus proyectos de inversión o sus decisiones estratégicas, nos está confiando cuestiones esenciales para el futuro de su organización.
Esa confianza debe corresponderse con discreción, competencia técnica, independencia de criterio y capacidad para decir lo que realmente pensamos, incluso cuando no coincide con lo que el cliente espera escuchar.
Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales desafíos de las empresas canarias?
La economía canaria tiene un tejido empresarial con un enorme potencial, pero también con limitaciones estructurales conocidas: la fragmentación territorial, los sobrecostes derivados de la insularidad, la dimensión de muchas empresas, las dificultades para ganar escala y determinados problemas de productividad.
A ello se suman desafíos comunes al conjunto de la economía, como la digitalización, la captación de talento, la profesionalización de la gestión y el acceso a financiación.
Creo que debemos evolucionar hacia empresas mejor capitalizadas, con estructuras financieras más sólidas, mayor capacidad de inversión y una cultura de planificación estratégica más desarrollada.
Usted es un profesional vinculado al conocimiento del Régimen Económico y Fiscal de Canarias. ¿Estamos aprovechando realmente todo su potencial?
El REF es uno de los instrumentos más importantes de los que dispone Canarias para compensar sus desventajas estructurales y favorecer su desarrollo económico.
Sin embargo, considero que todavía existe margen para mejorar su conocimiento, su utilización y, especialmente, la comprensión de su finalidad económica.
Instrumentos como la Reserva para Inversiones en Canarias, la Zona Especial Canaria o las deducciones por inversiones no deberían contemplarse exclusivamente desde una perspectiva de ahorro fiscal.
Son mecanismos que, bien utilizados y dentro de sus requisitos legales, pueden contribuir a la capitalización empresarial, la inversión productiva, la diversificación económica y la creación de empleo.
El REF no debe entenderse solamente como un régimen de incentivos fiscales, sino como una herramienta de política económica y competitividad para Canarias.
“Creo que debemos evolucionar hacia empresas mejor capitalizadas, con estructuras financieras más sólidas, mayor capacidad de inversión y una cultura de planificación estratégica más desarrollada”
¿Qué les diría a los empresarios que consideran el REF demasiado complejo?
Que esa complejidad hace todavía más necesario contar con asesoramiento especializado.
El problema no es únicamente conocer qué incentivos existen, sino entender cuáles pueden aplicarse a cada empresa, cómo deben planificarse las inversiones, qué requisitos deben cumplirse y qué riesgos pueden surgir de una aplicación incorrecta.
Una adecuada planificación fiscal debe estar integrada en la estrategia económica y financiera de la compañía. La fiscalidad no puede analizarse de forma aislada.
¿Por qué considera que la auditoría aporta valor más allá del cumplimiento normativo?
Porque una auditoría realizada con rigor contribuye a reforzar la fiabilidad de la información financiera y la confianza de los terceros que se relacionan con la empresa.
La transparencia financiera es importante para los socios, los financiadores, los inversores y otros grupos de interés.
Además, sin comprometer la independencia que exige nuestra profesión, el conocimiento derivado de los procesos de auditoría puede contribuir a identificar aspectos de mejora en los sistemas de información y control de las organizaciones.
Una empresa que dispone de información financiera fiable está mejor preparada para afrontar sus decisiones.
¿Qué errores observa con mayor frecuencia en la gestión financiera de las empresas?
Uno de los más habituales es confundir rentabilidad con liquidez. Una empresa puede presentar beneficios y, sin embargo, atravesar dificultades de tesorería por una gestión inadecuada de sus cobros, pagos, inversiones o endeudamiento.
También considero que muchas organizaciones deberían dedicar más recursos a elaborar presupuestos, analizar desviaciones, proyectar escenarios financieros y medir adecuadamente la rentabilidad de sus distintas actividades.
La gestión financiera no consiste únicamente en conocer lo que ha ocurrido. Consiste, sobre todo, en anticipar lo que puede ocurrir.
¿Las empresas canarias están suficientemente preparadas para crecer?
Existe capacidad emprendedora y empresarial, pero el crecimiento requiere algo más que oportunidades comerciales. Exige estructura organizativa, recursos financieros, sistemas de control, talento directivo y capacidad para gestionar riesgos.
En ocasiones, el verdadero reto no consiste en vender más, sino en crecer de forma rentable, ordenada y sostenible.
Ahí es donde el asesoramiento estratégico, económico y financiero puede marcar diferencias.
¿Hacia dónde está evolucionando el sector de los servicios profesionales?
Estamos asistiendo a una transformación importante. Los clientes demandan respuestas cada vez más completas ante problemas que rara vez son exclusivamente jurídicos, fiscales, contables o financieros.
Una operación empresarial puede requerir simultáneamente análisis financiero, planificación fiscal, asesoramiento jurídico, valoración de empresas y una adecuada estructuración de la operación.
Por eso creo que el futuro de los servicios profesionales pasa por una mayor coordinación entre especialidades, equipos altamente cualificados y modelos de trabajo que permitan ofrecer soluciones integrales, respetando siempre las exigencias de independencia y las incompatibilidades profesionales aplicables.
¿Contempla Laborý ampliar su ámbito de actuación y reforzar su capacidad de prestar servicios multidisciplinares?
Nuestra vocación es seguir evolucionando y fortaleciendo nuestras capacidades profesionales. Creemos en modelos que permitan combinar especialización, conocimiento sectorial y una visión global de las necesidades empresariales.
A pesar de que en los últimos años hemos crecido a un ritmo superior al 25% anual, para nosotros, crecer no debe significar simplemente aumentar de tamaño. Debe significar ampliar nuestra capacidad para aportar valor, acceder a conocimiento especializado y acompañar a los clientes en decisiones cada vez más complejas.
En ese sentido, estamos abiertos a explorar fórmulas de colaboración profesional que sean coherentes con nuestros principios, nuestra identidad y nuestros estándares de calidad.
En la actualidad, estamos en disposición de adelantar la apertura de una nueva sede en Madrid a comienzos de 2027 con el fin de generar recursos y atracción de empresas para nuestro Archipiélago.
¿Qué papel quiere desempeñar personalmente en esa evolución?
Me interesa seguir contribuyendo al desarrollo de un proyecto profesional sólido, con una visión de largo plazo y capacidad para afrontar nuevos desafíos.
Creo en un liderazgo basado en el conocimiento, la responsabilidad, la cercanía y la creación de equipos de profesionales con criterio propio.
Mi objetivo es que la experiencia acumulada en auditoría, finanzas, fiscalidad y estrategia empresarial pueda integrarse en una propuesta de valor cada vez más amplia, sin perder la especialización en Canarias y su realidad económica.
¿Qué cualidades considera imprescindibles en un buen asesor empresarial?
En primer lugar, el conocimiento técnico. Sin él no existe una base sólida sobre la que construir una relación profesional. Pero también son fundamentales la honestidad intelectual, la capacidad de escuchar, la discreción y la independencia de criterio.
Un buen asesor no es quien siempre está de acuerdo con su cliente, sino quien le ayuda a comprender mejor la realidad y a adoptar decisiones fundamentadas.
¿Qué oportunidades identifica para Canarias en los próximos años?
Canarias tiene oportunidades relevantes en la diversificación de su economía, los servicios profesionales avanzados, la tecnología, la innovación, las energías renovables y las actividades vinculadas a su posición geográfica. Pero para aprovecharlas necesitamos combinar iniciativa empresarial, inversión, talento, seguridad jurídica y estabilidad normativa.
También debemos conseguir que los instrumentos del REF contribuyan de forma efectiva a desarrollar actividades económicas con mayor valor añadido y capacidad de generar empleo cualificado.
El objetivo no debería ser únicamente crecer en términos agregados, sino mejorar la productividad y la calidad de nuestro tejido productivo.
“Mi objetivo es que la experiencia acumulada en auditoría, finanzas, fiscalidad y estrategia empresarial pueda integrarse en una propuesta de valor cada vez más amplia, sin perder la especialización en Canarias y su realidad económica”
Para terminar, ¿cómo le gustaría que se identificara a Laborý dentro de cinco años?
Me gustaría que Laborý fuera reconocida por la calidad de su trabajo, por la confianza de sus clientes y por su capacidad para aportar soluciones a problemas empresariales complejos.
Aspiro a que nuestra firma siga siendo un referente de cercanía y especialización en Canarias, pero también a que evolucione hacia una propuesta profesional con mayor alcance y capacidad multidisciplinar.
En definitiva, queremos que cuando una empresa tenga que adoptar una decisión importante, nos identifique como profesionales en quienes puede confiar.