Pequeño Valiente ha evolucionado desde el ámbito del service internacional hacia una productora creativa con una identidad propia muy definida. ¿Cómo cambia realmente una empresa cuando deja de ejecutar producciones para empezar también a construir el concepto creativo desde el origen?
Gran parte de nuestra actividad y de nuestra línea de negocio continúa siendo el service, es decir, la producción para proyectos internacionales que llegan a rodar a España y, especialmente, a Canarias. Sin embargo, desde nuestros inicios siempre hemos mantenido una conexión muy fuerte con la parte creativa. Yo provengo de la dirección y mi socio del área de dirección de fotografía, por lo que esa visión artística siempre ha estado presente dentro de la productora.
Incluso en los trabajos de service hemos intentado aportar valor desde una mirada creativa, acompañando las producciones más allá de la ejecución técnica. Actualmente, a través de nuevas alianzas y partnerships, además de la apertura de un departamento de ficción enfocado en desarrollar proyectos propios, estamos potenciando aún más esa dimensión creativa.
Entendemos que el futuro del negocio no pasa únicamente por producir las ideas de otros, sino también por desarrollar y producir nuestras propias visiones creativas. Para nosotros es fundamental trabajar en ambas vertientes.
Actualmente las marcas buscan contenidos cada vez más emocionales y cinematográficos. ¿Cómo se consigue equilibrar la creatividad con las exigencias comerciales de grandes clientes internacionales como Banco Santander, Endesa o GUESS?
Cada proyecto y cada marca tienen dinámicas distintas. Hay clientes y agencias más abiertos a procesos creativos colaborativos, donde las productoras y los directores participan activamente en el desarrollo conceptual de las campañas.
Nuestro objetivo siempre es aportar nuestra experiencia para generar valor en las producciones y ayudar a que las marcas conecten de forma más auténtica con el público. Creemos profundamente tanto en la capacidad de ejecución de la producción como en el valor de las ideas. La combinación de ambos elementos es lo que realmente fortalece una campaña.
Canarias y Baleares se han convertido en territorios muy atractivos para la industria audiovisual. ¿Cómo influye el territorio en la narrativa visual de una producción y hasta qué punto las localizaciones condicionan el éxito de una campaña?
Las localizaciones son un elemento esencial en cualquier producción audiovisual, especialmente en territorios como Canarias, que ofrecen una enorme diversidad paisajística y natural. Estamos hablando de playas, desiertos, bosques y entornos muy diferentes entre sí, capaces de adaptarse a múltiples narrativas visuales.
Los rodajes internacionales llegan principalmente por dos motivos: la calidad y variedad de las localizaciones y las condiciones climáticas, además del nivel profesional de los equipos técnicos que trabajan en las islas.
Cuando una historia se desarrolla en un entorno concreto, ese espacio adquiere una gran relevancia narrativa. En ese sentido, Canarias ofrece un potencial visual excepcional que resulta muy atractivo para las producciones internacionales.
La industria audiovisual atraviesa una transformación constante marcada por la inteligencia artificial y los nuevos formatos digitales. ¿Qué tendencias considera que están redefiniendo actualmente la producción publicitaria y cinematográfica?
La industria está viviendo un momento de cambio acelerado, especialmente por la irrupción de la inteligencia artificial y las nuevas herramientas tecnológicas. Sin embargo, a día de hoy, el impacto real sobre la producción tradicional todavía es limitado.
Las producciones continúan apostando por rodajes en localizaciones reales, con equipos humanos y procesos tradicionales, porque sigue existiendo un enorme interés por ese tipo de contenido auténtico y tangible.
Es difícil prever cómo evolucionará la industria en el futuro, ya que los cambios se producen con mucha rapidez. Lo que sí resulta imprescindible es mantener una capacidad constante de adaptación a las nuevas formas de creación y consumo audiovisual.
“Creemos profundamente en el valor de las ideas y en la capacidad de conectar con el público”
En un contexto donde el público consume miles de impactos visuales diarios a través de plataformas como TikTok o Instagram, ¿qué elementos considera esenciales para que una pieza audiovisual logre diferenciarse y conectar con la audiencia?
La clave sigue estando en la creatividad y en la capacidad de conectar emocionalmente con el público. El formato, por sí solo, no determina el éxito de un contenido. Existen ejemplos exitosos tanto en largometrajes como en campañas publicitarias tradicionales o piezas diseñadas específicamente para redes sociales.
Lo verdaderamente importante es la calidad creativa que hay detrás de cada proyecto y la forma en que ese contenido logra generar una conexión real con la audiencia.
De cara a 2026, ¿qué objetivos estratégicos y creativos se marca Soulworks para consolidar su crecimiento internacional y reforzar su posicionamiento como productora de referencia en España?
Nuestro principal objetivo es seguir creciendo, ampliando nuestra red de clientes internacionales y consolidando las relaciones que ya hemos construido durante estos años.
Queremos continuar atrayendo producciones a territorios como Canarias, aprovechando tanto las ventajas logísticas y técnicas como la calidad de las localizaciones. Paralelamente, seguiremos desarrollando nuestra faceta creativa en distintos formatos, desde la ficción hasta la publicidad y las colaboraciones con marcas y agencias.
El crecimiento de la empresa pasa por seguir evolucionando, incorporar nuevos proyectos y continuar aprendiendo de cada experiencia para fortalecer nuestra identidad como productora creativa.












