El Cabildo de Tenerife anunció recientemente la incorporación de 20 nuevos Agentes de Medio Ambiente, marcando un avance significativo en la protección y conservación del entorno natural de la isla. Estos agentes, que han superado un proceso selectivo riguroso, comienzan a desempeñar sus funciones como funcionarios de carrera, lo que garantiza un refuerzo estable y continuo de la vigilancia y el control en los espacios naturales protegidos.
El principal objetivo de esta medida es fortalecer la vigilancia en todo el territorio insular, con especial énfasis en el Parque Nacional del Teide, uno de los principales patrimonios naturales de Tenerife. La plantilla en el parque se incrementa de 2 a 14 agentes, lo que permite una presencia más constante y una mayor capacidad de respuesta ante cualquier incidencia o emergencia.
Esta ampliación de personal forma parte de una estrategia más amplia que el Cabildo lleva implementando desde hace más de dos años y medio para fortalecer la estructura de los Agentes de Medio Ambiente. La acción no solo busca aumentar la cantidad de efectivos, sino también mejorar la distribución de estos en diferentes zonas de la isla, favoreciendo un control más homogéneo y eficaz sobre el territorio.
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, destacó la importancia de estas incorporaciones: “Con esta ampliación estamos dando un paso muy importante en la protección de nuestros espacios naturales. El Teide es nuestra joya de la corona, y merece una atención constante y de calidad”. Además, subrayó que este esfuerzo no solo implica la mejora del número de agentes, sino una estrategia integral para afrontar los retos actuales de conservación.

Drones y unidades especializadas
La incorporación de nuevos efectivos no es la única medida que está tomando el Cabildo para fortalecer la gestión ambiental. Con el objetivo de mejorar la eficacia en la vigilancia y el control, la Corporación ha apostado por la utilización de drones. Esta tecnología, que se ha integrado de forma progresiva en el sistema de gestión medioambiental, permite a los Agentes de Medio Ambiente realizar tareas de vigilancia en zonas de difícil acceso, con una orografía compleja y escasa cobertura de comunicaciones, lo que dificultaba el trabajo de supervisión por medios terrestres.
Los nuevos drones incorporados incluyen modelos como el DJI MINI4 PRO, ideal para intervenciones rápidas en inspecciones sobre el terreno, y el DJI Matrice 4TD, que cuenta con cámara térmica y es utilizado por la unidad de incendios forestales para mejorar la eficacia en la prevención y detección de incendios.
Además, el Cabildo ha invertido en la formación de los agentes y técnicos que operarán los drones, garantizando que cumplan con los estrictos requisitos establecidos por la AESA (Agencia Española de Seguridad Aérea). En total, se han formado 21 pilotos, lo que refuerza la capacidad operativa de esta tecnología avanzada.

Blanca Pérez, consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, indicó que la incorporación de drones mejora tanto la seguridad de los operativos como la rapidez con que se puede actuar en caso de emergencias. “Los drones nos permiten realizar una vigilancia constante y obtener información en tiempo real, lo que nos da una ventaja significativa en el manejo de situaciones complejas”.
Por su parte, el director insular de Medio Natural, Pedro Millán, explicó que los drones también se utilizarán para tareas de levantamientos topográficos, control de vertidos, investigaciones de causas de incendios y otras labores que requieren una supervisión detallada y en tiempo real.
Especialización y formación
Una de las prioridades del Cabildo en este proceso de mejora ha sido no solo incrementar la plantilla, sino también elevar la calidad del servicio ofrecido. Con este objetivo, se ha puesto en marcha un programa de formación pionero en Canarias para los nuevos agentes.
Este programa, que incluye la formación especializada en protocolos de actuación, tareas internas y el uso de herramientas digitales, ha sido diseñado para garantizar que el personal pueda hacer frente a los desafíos que plantea la gestión ambiental moderna.
El programa de formación será impartido por expertos en diversas áreas, desde la gestión de recursos naturales hasta la intervención en emergencias. Además, el Cabildo continúa desarrollando unidades especializadas como la Unidad de Delitos Ambientales, que trabaja en coordinación con la Fiscalía, y la Unidad de Vigilancia Ambiental Digital, que se encarga de detectar y tramitar denuncias por infracciones medioambientales en plataformas digitales.
La incorporación de nuevas unidades especializadas como la Brigada de Investigación de Causas de Incendios Forestales o la Unidad Canina para la detección del uso ilegal de venenos también responde a la necesidad de mejorar la eficacia del servicio. Estas unidades permitirán una intervención más rápida y precisa ante situaciones específicas y complejas.
En constante evolución
El Cabildo de Tenerife ha subrayado que esta ampliación de la plantilla de Agentes de Medio Ambiente responde no solo a una mejora en la protección del entorno, sino también al compromiso con el fortalecimiento del empleo público y la mejora de los servicios esenciales. En palabras del consejero de Presidencia, José Miguel Ruano, “seguimos trabajando para garantizar la estabilidad y la profesionalización de los agentes, asegurando una cobertura adecuada de las necesidades del territorio”.
Este modelo de ampliación y especialización de los Agentes de Medio Ambiente no solo mejora la capacidad de respuesta ante emergencias, sino que también promueve una mayor presencia de la administración en el territorio, lo que resulta fundamental para la conservación de los espacios naturales de Tenerife. Además, al incorporar personal altamente cualificado y especializado, el Cabildo refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la protección del medioambiente en la isla.
Con la incorporación de nuevos Agentes de Medio Ambiente y las tecnologías avanzadas como los drones, el Cabildo de Tenerife está dando pasos firmes para asegurar la conservación de su entorno natural y afrontar los retos medioambientales actuales.
Esta estrategia no solo mejora la capacidad de intervención en emergencias y el control de las infracciones, sino que también responde a un modelo de empleo público sólido, enfocado en la profesionalización y la mejora continua de los servicios. Sin duda, estas acciones consolidan a Tenerife como un referente en la gestión sostenible de los espacios naturales y la protección de su biodiversidad.










