Besay García: “Queremos que la arquitectura conecte con las personas, el clima y las nuevas formas de vivir”
Besay García. CEO de Acid Arquitectura
Acid Arquitectura ha desarrollado recientemente proyectos comerciales de gran dimensión, como la nueva tienda Triumph Canarias y el espacio Vadebicis en Las Chafiras. ¿Qué buscan hoy las empresas para ofrecer una experiencia diferencial a sus clientes?
El diseño comercial ya no se limita a exponer un producto, sino que busca crear experiencias memorables. El espacio forma parte de un conjunto mucho más amplio que incluye comunicación, exposición, colores, aromas, atención al cliente, proceso de compra y servicio posventa. Todo debe estar orientado a facilitar la decisión de compra y, sobre todo, a generar una relación duradera con el cliente.
La tendencia actual apuesta por tiendas experienciales, arquitecturas dinámicas y espacios flexibles y modulares, capaces de adaptarse a diferentes usos y necesidades. En Vadebicis trabajamos con espacios claramente diferenciados para organizar la experiencia del usuario, mientras que en Triumph Canarias incorporamos tecnología para que el cliente pueda interactuar con el producto y personalizar su motocicleta. La arquitectura comercial se convierte así en una herramienta de comunicación y diferenciación de la marca.
La arquitectura saludable ocupa un lugar destacado en su filosofía. ¿Qué elementos consideran imprescindibles para mejorar el bienestar?
Son fundamentales aspectos como la ventilación, la calidad del aire, la iluminación natural, el confort térmico y el uso de materiales saludables, especialmente aquellos con bajas emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV). También analizamos las condiciones climáticas específicas de cada entorno para aplicar criterios de arquitectura bioclimática y conseguir espacios más confortables y eficientes.
Incorporamos además elementos naturales y vegetales, vinculados a criterios de neuroarquitectura, que pueden contribuir a mejorar la percepción y el bienestar de las personas. Pero la arquitectura saludable debe entenderse de una manera integral: los espacios tienen que ser también accesibles, seguros, confortables y pensados para todas las personas.
¿Cuáles son los principales retos de rehabilitar edificios catalogados en municipios históricos como La Laguna?
El principal reto es encontrar un equilibrio entre la conservación del patrimonio y las necesidades actuales. Antes de intervenir es imprescindible conocer el valor histórico, arquitectónico y constructivo del inmueble para determinar qué elementos deben preservarse y cómo puede realizarse la transformación.
Al mismo tiempo, estos edificios tienen que responder a las exigencias actuales de seguridad, accesibilidad, eficiencia energética y habitabilidad. La rehabilitación exige, por tanto, mucho conocimiento y sensibilidad, pero también capacidad para incorporar soluciones contemporáneas sin perder la identidad del edificio.
¿Está Canarias preparada para garantizar una accesibilidad realmente universal?
Existe una mayor conciencia sobre la importancia de la accesibilidad, aunque todavía queda recorrido, especialmente en determinados edificios y servicios públicos. El principal cambio debe producirse en la manera de entenderla: la accesibilidad no debería considerarse una adaptación posterior, sino una condición integrada desde el inicio del proyecto.
Existen muchas soluciones que pueden formar parte natural de la arquitectura y ser utilizadas por todas las personas sin generar espacios diferenciados. Diseñar pensando en la diversidad de usuarios mejora, en definitiva, la calidad y funcionalidad de los edificios.
¿Qué estrategias están incorporando para mejorar la eficiencia energética y aprovechar las condiciones climáticas de Canarias?
Priorizamos el diseño pasivo, trabajando desde el inicio aspectos como la orientación del edificio, la protección solar, la ventilación natural, el aprovechamiento de la iluminación y una envolvente térmica eficiente. Cuando las condiciones del proyecto lo permiten, incorporamos también energías renovables, especialmente sistemas fotovoltaicos, además de herramientas de monitorización que permiten conocer y optimizar el comportamiento energético del edificio.
Canarias ofrece unas condiciones climáticas excepcionales que debemos aprovechar. El objetivo no es únicamente consumir menos energía, sino diseñar edificios que necesiten menos energía para alcanzar las condiciones de confort. Es una diferencia importante: la eficiencia debe comenzar en las decisiones de diseño y no depender únicamente de la tecnología instalada posteriormente.
¿Cómo están influyendo BIM, Cloud Computing e inteligencia artificial en la forma de desarrollar y ejecutar los proyectos de Acid Arquitectura?
Estas tecnologías están transformando nuestra metodología de trabajo. BIM nos permite coordinar arquitectura, estructura e instalaciones en un mismo entorno, detectar incompatibilidades antes de llegar a obra y reducir errores y costes asociados a modificaciones. El Cloud facilita además el trabajo colaborativo, especialmente cuando participan diferentes profesionales y equipos, y permite acceder a la documentación actualizada desde distintos lugares. Esto agiliza los procesos y mejora la coordinación.
La inteligencia artificial comienza también a ofrecer nuevas posibilidades para analizar alternativas, procesar grandes cantidades de información y explorar soluciones de diseño. Creemos que la tecnología no sustituye al arquitecto, sino que puede convertirse en una herramienta que nos permita dedicar más tiempo al análisis, al diseño, a la creatividad y a la toma de decisiones.
Para terminar, ¿cuáles son los principales objetivos de Acid Arquitectura para lo que queda de 2026?
Queremos seguir consolidando una arquitectura basada en la innovación, la sostenibilidad y el conocimiento del territorio. Apostamos por integrar desde las primeras fases de cada proyecto estrategias de diseño pasivo, eficiencia energética, energías renovables, nuevas tecnologías y soluciones de construcción industrializada.
También queremos continuar profundizando en la digitalización mediante BIM e inteligencia artificial y afrontar proyectos de mayor complejidad y escala, especialmente en ámbitos como la vivienda, la rehabilitación, los espacios de trabajo y los edificios colectivos adaptados a las condiciones climáticas de Canarias.
En definitiva, aspiramos a desarrollar una arquitectura contemporánea y tecnológicamente avanzada, pero al mismo tiempo sensible al clima, al paisaje, a los recursos y a la identidad de Canarias. Para nosotros, la sostenibilidad, la salud y la eficiencia no son elementos que se incorporan al final del proyecto, sino principios que deben estar presentes desde su concepción.