Iván Sánchez: “Queremos recuperar viviendas vacías y movilizar suelo que lleva años sin desarrollarse”
Iván Sánchez. Concejal de gobierno del área de Infraestructuras y viviendas y concejalía de Vías y Obras del Ayuntamiento de Telde
El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas de Telde. ¿Cómo ha cambiado el perfil de quienes necesitan vivienda pública?
El perfil de las personas que demandan vivienda pública ha cambiado considerablemente. Actualmente, una parte importante son personas jóvenes que tienen empleo y unos ingresos que, sin embargo, resultan insuficientes para acceder al mercado privado. En algunos casos, incluso superan los límites establecidos para recibir determinadas ayudas públicas, pero tampoco pueden afrontar los elevados precios del alquiler.
En Telde, el alquiler ha pasado en pocos años de situarse aproximadamente entre los 500 y 600 euros mensuales a alcanzar los 900 euros en numerosos casos, y esta subida ya no afecta únicamente a las zonas céntricas. Por ello, cada vez existe un sector más amplio de población que no puede acceder ni a las ayudas públicas ni a su primera vivienda.
¿Qué suelo podría incorporarse próximamente a la vivienda pública y qué sería necesario para acelerar estos procesos?
Telde dispone de suelo destinado a vivienda pública, pero los procedimientos administrativos son demasiado lentos. El Gobierno de Canarias ha adoptado medidas para agilizar estos procesos mediante el decreto de medidas urgentes y los convenios con los ayuntamientos. Las administraciones locales pueden aportar el suelo y el desarrollo puede corresponder al Gobierno de Canarias o a entidades privadas.
Sin embargo, la necesidad de vivienda es inmediata. Por eso debemos adoptar una visión más amplia y fomentar también la colaboración público-privada. Las empresas cuentan con experiencia y capacidad económica para desarrollar promociones que permitan aumentar la oferta y contribuir a estabilizar los precios.
A esta situación se suma el incremento de los costes de construcción. En Canarias sufrimos especialmente el efecto de la insularidad, ya que al aumento del precio de las materias primas se añade el coste del transporte. Las administraciones debemos contribuir a compensar estas dificultades y facilitar que se construya vivienda en suelos que ya están calificados.
El Plan General de Telde, vigente desde 2002, todavía cuenta con cientos de miles de metros cuadrados de suelo urbanizable sin desarrollar. Por tanto, no se trata necesariamente de consumir más territorio, sino de completar el planeamiento que ya existe. Para ello es imprescindible reducir los tiempos administrativos y favorecer la colaboración entre administraciones y empresas.
¿Se están estudiando también medidas para recuperar viviendas vacías, rehabilitar inmuebles o transformar edificios infrautilizados en viviendas de alquiler asequible?
Sí. Telde cuenta con experiencia en los programas ARRU, destinados a la rehabilitación integral de edificios y barrios. En el actual mandato hemos apostado no solo por rehabilitar las viviendas, sino también por mejorar su entorno urbano mediante la renovación de plazas, parques, jardines y calles.
El objetivo es fijar población y generar arraigo. Telde tiene una posición estratégica en la isla, pero históricamente ha sido considerado un lugar de paso. Queremos que las personas se queden y desarrollen un sentimiento de comunidad.
La rehabilitación también permite mejorar la calidad de las viviendas y mantener la estructura social de determinados barrios. Se han realizado actuaciones en elementos como ascensores, puertas de acceso, instalaciones eléctricas y fachadas, consiguiendo viviendas más dignas, eficientes y adaptadas a las necesidades actuales.
También debemos facilitar la recuperación de viviendas vacías. Muchas permanecen cerradas porque requieren inversiones importantes y sus propietarios consideran que el coste de rehabilitación no se corresponde con los ingresos que podrían obtener. Por eso es necesario simplificar los trámites administrativos y favorecer actuaciones mediante declaraciones responsables cuando sea posible. Agilizar estos procedimientos puede incentivar la inversión privada y contribuir a recuperar viviendas.
Telde está desbloqueando nuevos desarrollos residenciales, como el de Arauz. ¿Qué otros ámbitos considera prioritarios?
La urbanización de Arauz es un proyecto estratégico. Se trata de unos 111.000 metros cuadrados, equivalentes aproximadamente a once campos de fútbol, situados a cinco minutos a pie del casco de San Gregorio. Las obras, que llevaban paralizadas cerca de 25 años, están previstas para culminar en septiembre.
El ámbito incluye suelo para 167 viviendas de protección oficial y más de 950 viviendas de titularidad privada. Ya existen licencias y otras están en tramitación, por lo que su desarrollo permitirá incrementar la oferta residencial.
No debemos observar con recelo la iniciativa privada. El desarrollo de estos suelos genera también beneficios para el conjunto del municipio, ya que parte del aprovechamiento se cede al Ayuntamiento y permite obtener suelo público, además de espacios para parques, plazas y equipamientos deportivos.
El crecimiento residencial debe ir acompañado de nuevas infraestructuras. ¿Cómo se está trabajando en este ámbito?
En Arauz está previsto crear alrededor de 500 plazas de aparcamiento. Algunos solares municipales que no se van a desarrollar de manera inmediata se destinarán provisionalmente a aparcamiento en superficie, acondicionando terrenos que actualmente están sin uso.
Otro proyecto prioritario es el aparcamiento de San Gregorio. Llevamos aproximadamente dos años y medio trabajando en él y actualmente el proyecto tiene un coste estimado de siete millones de euros. El retraso acumulado durante años ha provocado un aumento considerable de los costes: una actuación que inicialmente podía rondar los tres millones de euros se ha encarecido notablemente.
El desarrollo urbano debe ir siempre acompañado de los equipamientos necesarios: aparcamientos, espacios libres, parques y zonas educativas y de esparcimiento. Telde necesita renovar algunos de sus espacios públicos y crear otros nuevos. La planificación urbana no puede limitarse a construir viviendas; debe garantizar también unas condiciones adecuadas para vivir.
Finalmente, ¿qué objetivos concretos se marca Telde para 2026 y 2027 en materia de vivienda e infraestructuras?
Estamos trabajando en varios proyectos, aunque prefiero anunciar los resultados cuando estén culminados. Uno de ellos es la recuperación de 76 viviendas en El Goro, cuya construcción quedó paralizada hace aproximadamente quince años y que actualmente permanece en fase de estructura. Estamos estudiando una fórmula jurídica que permita finalizar el edificio mediante colaboración con capital privado, con la condición de que las viviendas se destinen íntegramente a uso público, ya sea en alquiler o en propiedad.
También trabajamos en proyectos de primera necesidad, como viviendas tutorizadas o pisos compartidos para personas y familias vulnerables. El Ayuntamiento dispone de tres viviendas actualmente inutilizadas que queremos incorporar a estos programas mediante la colaboración con entidades sin ánimo de lucro.
En materia de infraestructuras, continuamos con los proyectos de renovación urbana de determinadas calles y con el plan de asfaltado. Ya se han ejecutado dos actuaciones y está pendiente una tercera. También seguimos trabajando para desbloquear el proyecto del aparcamiento de San Gregorio.
En definitiva, todos estos proyectos forman parte de una misma estrategia: mejorar la vivienda, las infraestructuras y los servicios para que la población pueda desarrollar su vida en Telde. El municipio cuenta con suelo y potencial, y el reto consiste en desbloquear esos recursos y convertirlos en oportunidades reales para la ciudadanía.