Resultado de imagen de La Asociación de Víctimas del JK5022

La Asociación de Víctimas del Accidente de Spanair ha realizado una concentración inicial que, a partir de este jueves, repetirá todos los días 20 de cada mes, en Las Palmas de Gran Canaria para reclamar "verdad y justicia" sobre lo acontecido en ese vuelo JK5022.

Una vez que el Tribunal de Estrasburgo ha cerrado la vía penal, la Asociación de Víctimas no se ha rendido y mantiene su lucha, ahora en la calle, para que se esclarezcan las causas que motivaron el accidente aeronáutico el 20 de agosto de 2008 en el Aeropuerto de Barajas, en Madrid.

La concentración de los familiares de las 154 personas fallecidas y 18 supervivientes en ese accidente, muchas de ellas residentes en Gran Canaria, tiene como punto neurálgico el final de la calle Mayor de Triana, delante de la escultura "La espiral del viento", de Martín Chirino y propiedad del Ministerio de Fomento.

Los familiares y amigos de las víctimas del JX5022 no cesaban de corear "Nos asiste la razón, Comisión de Investigación" y "Escucha Senado, aquí nos has concentrado", ante la mirada atónita de los transeúntes de una de las zonas comerciales abiertas más emblemáticas de Gran Canaria.

Delante de una pancarta que recordaba el número de fallecidos y supervivientes y que existen "0 responsables del JK5022, una cadena de errores", el vocal de la junta directiva y primer presidente de la Asociación de Víctimas, Federico Sosa, ha asegurado que, a pesar de los traspiés sufridos ante la Justicia y el Senado, "no se van a rendir" sin que se clarifique la catástrofe aérea "más grave de los últimos 30 años de España".

Con estas concentraciones mensuales, Sosa espera que el Gobierno central cumpla "las peticiones contenidas en las tres proposiciones no de ley aprobadas por unanimidad en el Parlamento de Canarias, la Asamblea de Madrid y las Cortes de Castilla y León".

Federico Sosa ha recordado que la Comisión de Fomento del Senado se negó el pasado 14 de marzo a aprobar esa misma proposición no de ley, con el voto en contra tanto el PP como el PSOE, partidos que sí la habían respaldado en las tres cámaras autonómicas.