El simbolismo y el sentido sagrado del Roque Nublo y Risco Caído impregnan el Belén del Cabildo, un nacimiento rodeado de los numerosos rincones y montañas que la caprichosa naturaleza ha tenido la generosidad de dejar en Gran Canaria y que han adquirido un halo de magia para sus habitantes.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, inauguró el nacimiento, instalado en el escaparate de la Casa Palacio, dedicado este año a las Montañas Sagradas de Gran Canaria, así como el encendido navideño de la Casa Palacio y del gran árbol de Navidad que decora el Patio del edificio, recuperado de las labores de entresaca realizadas para fortalecer la masa boscosa de la Isla.

El Cabildo homenajea siempre un espacio singular de Gran Canaria, explicó Morales, quien recordó que Risco Caído está en un momento especial en su trayectoria hacia su nombramiento como Patrimonio Mundial y además Gran Canaria es uno de los primeros lugares de España en albergar belenes en las casas particulares, de modo que este año se eligieron las Montañas Sagradas.

Los coros infantiles Soront y Derquel acompañaron el mágico momento con la interpretación de villancicos populares junto a las improvisadas voces de la ciudadanía que no quiso perderse la inauguración, ni la chocolatada con churros y las castañas asadas presentes en el entrañable acto.