Es el momento en el que Carles Puigdemont sube las escaleras del Parlamento de Cataluña rodeado de prensa

 

Pablo Iglesias, ha instado al diálogo y el de Ciudadanos, Albert Rivera, ha insistido en que el Gobierno tome medidas para ir a elecciones en Cataluña. El PSC también aboga por el adelanto electoral.

Los partidos de la oposición en el Parlament han rechazado esta "huida hacia adelante" de Puigdemont. La líder de la oposición, Inés Arrimadas, ha advertido de que la independencia "a plazos" o "en diferido" sigue siendo "una declaración de independencia" y, por tanto, un "golpe a la democracia".

En un momento de su intervención, Puigdemont ha optado por el castellano para dirigirse a los españoles "que siguen con preocupación los acontecimientos", a los que ha querido lanzar un mensaje de "serenidad, respeto y voluntad de diálogo y acuerdo".

"No somos unos delincuentes, no somos locos, no somos golpistas, no somos abducidos. Somos gente normal que pide poder votar. Y que ha estado dispuesta a todo el dialogo necesario para realizarlo de manera acordada. No tenemos nada contra España o los españoles, al contrario, nos queremos reentender mejor", ha señalado Puigdemont, para decir que "la relación no funciona".  

"La Constitución es un marco democrático, pero hay democracia más allá de la Constitución", ha añadido, para hacer una exposición de los motivos que, a su juicio, han llevado a esta situación. Así, ha lamentado la "recentralización agresiva" del Gobierno de los últimos años, ha recordado la "humillación" que supuso la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Cataluña y ha criticado la "persecución política, policial y judicial" que han sufrido representantes políticos como el expresident Artur Mas- presente en el pleno-, inhabilitado por la consulta soberanista del 9N.

También ha denunciado la "desatención y desinversión" en el sistema básico de infraestructuras de Cataluña y el "desprecio hiriente hacia la lengua, la cultura y el modo de ser y de vivir de nuestro país".

Ha aprovechado también esta decisiva intervención para volver a poner en valor el resultado de la consulta, que ha calificado como "éxito político y logístico". "Millones de personas vencieron el miedo y votaron", ha manifestado, para criticar los "ataques policiales violentos" y una actuación del Estado que sólo buscó, a su juicio, "provocar el pánico para que la gente no votara".

Y se ha referido a la fuga de empresas de Cataluña, para indicar que son decisiones que responden más a "un relato para el mercado que a un efecto real" para la economía catalana.

Pleno retrasado y con miles de personas siguiéndolo desde la calle

Las diferencias de Junts pel Sí y la CUP por la declaración de Puigdemont y los supuestos contactos de última hora con agentes internacionales para una posible mediación han provocado un retraso de una hora en el inicio del pleno con un tenso inicio. Junts pel Sí, Catalunya Sí Que Es Pot y la CUP han rechazado, además, la petición de suspensión del pleno planteada por PPC y Ciudadanos en la Junta de portavoces.