Una vigilante y una ingeniera, protagonistas de un nuevo encuentro en torno a ‘Ciudad Favorita’ en La Regenta

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Publicado; 10 Diciembre 2019 A las; 16:52

Laura Hernandez, Cristina Maya, Carmen Trujillo

 

El proyecto expositivo ‘Ciudad Favorita’, que ocupa la sala pequeña del Centro de Arte La Regenta, ofrece la tercera entrega de su ciclo de coloquios en torno a los conceptos de ciudad y urbanismo como medio para entender la sociedad. En esta ocasión, se reúnen una vigilante de seguridad, Carmen Trujillo; y a una ingeniera industrial, Laura Hernández, en una mesa redonda abierta al público este jueves, 12 de diciembre, a las 19:00 horas, con entrada libre.

El marco donde se llevan a cabo estos encuentros es, precisamente, el espacio que La Regenta tiene reservado en la actualidad para antiguas piezas del mobiliario y arquitectura de Las Palmas de Gran Canaria. Una visita al antiguo almacén municipal ‘La Favorita’ inspiró esta iniciativa a su comisaria, la arquitecta Cristina Maya, que va modificando cada quincena esta exposición abierta al público hasta el 11 de enero en el centro de León y Castillo, 427, que gestiona el Gobierno de Canarias. Maya es, además, la moderadora de estos coloquios.

Pero, ¿qué tienen en común la ingeniería y la vigilancia? Ante todo, ser profesiones fundamentales para el desarrollo de las ciudades. A partir de ahí, sus discursos y experiencias hilarán reflexiones, anécdotas y vivencias en la ciudad, desde su desarrollo profesional. Laura Hernández, ingeniera industrial, es gerente de la delegación de Las Palmas de FCC, uno de los mayores grupos especializados en servicios ciudadanos (“Más de un siglo construyendo ciudades”, reza su eslogan), con los que el Ayuntamiento establece acuerdos para la ejecución de obras.

Por otra parte, en torno a la seguridad se construyen argumentos en extremo persuasivos. Reflejo de ello son los elementos de aislamiento y defensa que son partes constitutivas de las ciudades. Carmen Trujillo, campeona nacional de judo, comenzó joven a trabajar como vigilante de seguridad. A la persona que vigila, se le exige una actitud de alerta, pues tiene a su cargo la preservación de lugares, objetos y personas. La vigilante ha de prestar una atención extrema para detectar posibles situaciones límite y, si procede, actuar. Mientras trabaja, Carmen Trujillo vive la ciudad en estado de vigilia.