La portavoz del grupo parlamentario socialista, Margarita Robles, escucha la intervención de Mariano Rajoy

 

El PSOE ha demandado que se afronte desde la "política" la crisis institucional en Cataluña, culminada el martes con una declaración de independencia suspendida por el propio presidente de la Generalitat, así como "espacios de diálogo". "Pero los queremos aquí, en sede parlamentaria", ha dicho la portavoz del grupo parlamentario socialista, Margarita Robles, ante la solicitud de los líderes independentistas de una negociación bilateral con el Estado o una mediación internacional.

En nombre de su grupo y del partido que lidera Pedro Sánchez, Robles ha pedido también a Mariano Rajoy que haga "autocrítica" con su actuación en Cataluña, y ha insistido en que la política se haga en el Congreso de los Diputados y para reformar la Constitución, en la línea de lo anunciado por Sánchez antes del pleno del Congreso en el que el presidente del Gobierno ha explicado las medidas adoptadas tras el pleno del Parlament catalán del martes.

Robles ha valorado el pacto alcanzado entre Rajoy y el líder socialista de abrir en seis meses la reforma constitucional una vez que se cierre la comisión de estudio para renovar el sistema territorial.

"No necesitamos más mediadores que nosotros, que somos los representantes de las soberanía popular", ha exclamado la portavoz socialista, quien ha dejado clara la lucha por la democracia y por Europa que ha protagonizado el PSOE en sus 140 años de historia y ha advertido de que el Partido Socialista "no va a aceptar nunca una quiebra de la legalidad".

Por ello, ha insistido que para el PSOE, que asume los valores básicos de la Constitución, es esencial hacer política en el marco del Parlamento.

En este contexto, ha recordado que su partido ha puesto en marcha una comisión de estudio en el Parlamento para la reforma de la Constitución y del modelo territorial, y ha invitado a intervenir en ella a todas las personas que lo deseen incluido el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont.